Granja Tres Arroyos: tras los despidos continúa el reclamo salarial

Los trabajadores de Granja Tres Arroyos profundizan las medidas de fuerza ante la falta de pago de salarios y aguinaldos. Denuncian atrasos reiterados, quitas salariales y un escenario que se arrastra desde hace más de un año, sin respuestas concretas de la empresa.

El conflicto en Granja Tres Arroyos sigue escalando. Los empleados de la principal empresa avícola del país mantienen un paro permanente en reclamo por deudas salariales que incluyen la mitad del aguinaldo y la primera quincena del sueldo de enero.

"Necesitamos una respuesta urgente", expresó uno de los trabajadores en diálogo con la prensa, donde también cuestionó el silencio empresarial frente a una situación que golpea de lleno a cientos de familias.

"Estamos endeudados y no cumplen lo que prometen"

Carlos, empleado de la firma desde hace diez años, detalló que la deuda no es nueva. Según explicó, la empresa aún debe horas trabajadas del año pasado y no respeta los cronogramas de pago que anuncia.

"Dicen que van a pagar en cuotas, pero no cumplen. No se puede creer en la palabra de ellos. Estamos todos endeudados", sostuvo durante una entrevista.

Quitas salariales y despidos que no se frenaron

Otro trabajador, Ariel, señaló que desde hace un año vienen soportando recortes en los ingresos con el argumento de preservar los puestos laborales. 

"Nos sacaron un 9% del sueldo y un 2% del presentismo por emergencia, pero igual hubo despidos", afirmó.

Durante 2025, cerca de 400 empleados dejaron la empresa entre cesantías, retiros voluntarios y acuerdos, en el marco de un procedimiento preventivo de crisis que no logró estabilizar la situación.

Plantas cerradas y una crisis que se arrastra

El conflicto se agravó tras el cierre de la planta de Béccar en noviembre de 2025 y el traslado de 270 operarios a Entre Ríos. Parte de la operación se concentró en la planta La China, que funciona con dos turnos y emplea a más de mil trabajadores entre personal propio y trasladado.

A pesar de que la producción continúa -con casi 190 mil pollos diarios en La China y otros 250 mil en Capitán Sarmiento-, desde el sector advierten que el problema no es productivo, sino financiero: falta liquidez para sostener la estructura.

Un reclamo que sigue sin respuestas

Mientras la actividad no se detiene, el malestar crece puertas adentro. Los trabajadores aseguran que la crisis se profundiza mes a mes y apuntan contra un modelo que ajusta sobre los salarios sin ofrecer soluciones de fondo.

"Esto también es parte de la nueva Argentina que quiere este Gobierno", resumieron, mientras esperan una definición que, por ahora, no llega.

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