El Gobierno dictó conciliación obligatoria y se suspende el paro de trenes de La Fraternidad
La medida permite iniciar un período de negociación salarial de 15 días, evitando la interrupción del servicio ferroviario prevista para este jueves.
La Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el conflicto entre La Fraternidad y las empresas ferroviarias, suspendiendo el paro de 24 horas previsto para este jueves. La resolución abre un plazo de negociación de 15 días, prorrogable por cinco más, para intentar un acuerdo que contemple los reclamos salariales del gremio.
Conciliación obligatoria: se frena el paro de trenes
El Ministerio de Capital Humano anunció que la conciliación obligatoria regirá desde las 00:00 del 5 de febrero y tendrá una duración de 15 días, con posibilidad de extenderse cinco más. Durante este período, tanto La Fraternidad como las empresas ferroviarias deberán garantizar la prestación normal del servicio, evitando cancelaciones, demoras o afectaciones a los pasajeros.
El comunicado oficial destaca que la medida busca promover el diálogo social como herramienta de resolución de conflictos, sin desatender los derechos de los trabajadores ni los de los ciudadanos.
La postura del sindicato y los reclamos salariales
Omar Maturano, titular de La Fraternidad, había ratificado el paro de 24 horas tras el fracaso de las negociaciones con la Secretaría de Transporte. Sin embargo, indicó que acataría la conciliación obligatoria si el Gobierno la dictaba.
El dirigente sindical cuestionó la oferta salarial presentada por el Estado, que contempla un aumento acumulado del 2% para diciembre, y porcentajes mínimos para los primeros meses de 2026, mientras que la inflación mensual alcanza el 2,8%. Además, recordó que desde marzo de 2025 el gremio reclama ajustes atrasados que alcanzan un 56% en términos de inflación acumulada y un 18% en los nueve meses previos.
Problemas estructurales y condiciones laborales
Más allá del salario, La Fraternidad denuncia la falta de inversión en infraestructura y material rodante, lo que complica la productividad y aumenta los riesgos para los trabajadores. Maturano ejemplificó: "¿Cómo flexibilizamos cuando estamos conduciendo trenes de 1965 o señales de 1930?"
Respecto a la reforma laboral que se debate en el Congreso, reconoció que algunos cambios son necesarios, pero alertó que no deben derivar en una flexibilización excesiva que afecte derechos y condiciones laborales. "Todos abusamos de algo, pero hay que modernizar sin quitar derechos", concluyó.