Violencia de género: Fabiola Yáñez pidió que Alberto Fernández sea enviado a juicio oral
La exprimera dama rechazó el intento del expresidente de reiniciar la causa y solicitó al juez Rafecas que el expediente avance sin más demoras.
Yáñez se opuso al pedido de la defensa de Fernández
Fabiola Yáñez presentó un escrito ante el juez Daniel Rafecas para rechazar el planteo de Alberto Fernández, quien busca que la investigación por violencia de género vuelva a foja cero. La exprimera dama, en cambio, pidió que la causa sea elevada a juicio oral.
En su presentación, advirtió que cualquier retroceso en el proceso implicaría una nueva revictimización y remarcó que el expediente ya atravesó distintas instancias judiciales que validaron su legalidad.
Qué dice el planteo presentado ante Rafecas
Representada por las abogadas Marcela De Leonardis y María Eugenia Sosa, Yáñez sostuvo que la estrategia del expresidente apunta a dilatar el avance del caso ante las "altas chances de terminar en condena".
También cuestionó con dureza el intento de anular parte de la instrucción y señaló que el proceso fue revisado por distintos fiscales y tribunales, que confirmaron la validez de lo actuado.
El rol del fiscal y la postura de la Cámara
El fiscal Ramiro González ya había rechazado el planteo de la defensa de Fernández, al considerar que busca posicionarse como víctima en una causa donde está imputado por amenazas coactivas y lesiones agravadas por el vínculo.
Si bien el juez Julián Ercolini fue apartado por una presunta enemistad con el exmandatario, la Cámara dejó en claro que su salida no afecta la validez de todo lo actuado en la investigación.
Las pruebas y el origen de la denuncia
La causa se inició a partir de imágenes que Yáñez envió por WhatsApp a la entonces secretaria presidencial María Cantero en 2023, donde se observaban lesiones en su brazo y en el ojo. Esas fotos dieron origen a la investigación judicial.
Durante un año de pesquisa se recolectaron testimonios de médicos presidenciales, personal de Olivos, familiares y allegados, además del análisis de historias clínicas, registros de ingreso y egreso, videos y comunicaciones telefónicas desde 2016.
Según la acusación, Fernández habría ejercido violencia psicológica de manera sistemática durante años, con hostigamientos, insultos y controles, tanto en el ámbito privado como en la Quinta de Olivos.