Sable de San Martín: exdirectora del Museo pidió a la Justicia que no lo trasladen

Araceli Bellota se presentó como amicus curiae en la causa judicial y sostuvo que no hay razones técnicas ni legales para mover el sable corvo del Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos.

La intervención de una exdirectora clave

La historiadora Araceli Bellota, quien dirigía el Museo Histórico Nacional cuando el sable corvo regresó a esa sede en 2015, decidió presentarse ante la Justicia como amicus curiae en el expediente que discute su traslado.

Su postura es contundente: el arma de José de San Martín debe permanecer en el museo, donde -según argumenta- cuenta con condiciones de seguridad y exhibición que no justifican ningún cambio de sede.

Seguridad, acceso público y derechos culturales

En su presentación judicial, Bellota detalla que el sable está protegido por una vitrina blindada con vidrios antibalas, sensores, monitoreo permanente y custodia compartida con Granaderos.

Pero el eje de su planteo va más allá de la seguridad. Señala que mover la pieza implicaría restringir el acceso público y vulnerar el derecho colectivo a la cultura y a la memoria histórica, ya que en el museo cualquier ciudadano puede verlo libremente, sin ingresar a una dependencia militar.

Cuestionamientos legales al decreto presidencial

Bellota también apunta contra el decreto 81/2026 que ordena el traslado. Sostiene que se dictó sin la intervención previa y vinculante de la Comisión Nacional de Monumentos, como exige la Ley 12.665, lo que -según afirma- podría volver nulo el acto administrativo.

Además, remarca que el Estado tiene compromisos constitucionales e internacionales que le impiden retroceder en el estándar de protección y acceso a bienes culturales.

El valor histórico y simbólico del sable

En su escrito, repasa el recorrido histórico del sable desde el testamento de San Martín, su paso por Rosas, la donación al Estado y su permanencia en el museo como patrimonio público.

Recuerda que en 2013 se diseñó una muestra permanente para exhibirlo y que su regreso en 2015 implicó una inversión específica para garantizar condiciones museográficas de excelencia.

Mientras la causa judicial sigue abierta, la exdirectora pidió que sus argumentos sean incorporados al expediente y que se garantice la permanencia del sable en el Museo Histórico Nacional.

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