Alerta por una nueva modalidad de estafa en Tucumán: simulan ser policías y extorsionan a las víctimas
Bandas delictivas utilizan relatos convincentes y puestas en escena con sonidos de handys para intimidar a tucumanos. Bajo la amenaza de falsas investigaciones por delitos graves, exigen transferencias a billeteras virtuales para 'frenar' procesos judiciales.
Una sofisticada y preocupante modalidad de estafa ha comenzado a circular con fuerza en San Miguel de Tucumán, dejando ya más de una decena de víctimas damnificadas. Según advirtió el abogado Sebastián Bauque, los delincuentes montan una compleja ingeniería de manipulación psicológica donde simulan ser efectivos de la Policía Federal Argentina para extorsionar a las personas con causas penales inventadas.
Los dos mecanismos del engaño: correos y perfiles falsos
La investigación liderada por profesionales locales ha identificado dos formas de operación bien definidas que utilizan los estafadores para captar a sus víctimas:
Mails de la "Policía Federal": las víctimas reciben correos desde la dirección apócrifa policiafederalargentina@gob.ar. El mensaje alerta sobre una supuesta investigación por delitos de abuso sexual infantil basada en el rastreo de direcciones IP, intimidando al usuario para que se comunique de forma urgente.
La trampa de las redes sociales: a través de Facebook o apps de citas, crean perfiles de mujeres jóvenes para intercambiar fotos íntimas. Minutos después, un supuesto familiar o un falso policía contacta a la víctima alegando que la joven es menor de edad y que existe una denuncia en trámite que solo puede frenarse con dinero.
Uno de los modelos de comunicados policiales con los que los estafadores amedrentan a víctimas a quienes al final les exigen dinero para frenar las supuestas denuncias.
Puesta en escena y manipulación psicológica
Uno de los aspectos más alarmantes de esta modalidad es el realismo que logran los delincuentes. Bauque explicó que las bandas utilizan sonidos de handys policiales de fondo y manejan un lenguaje técnico de las fuerzas de seguridad para generar pánico.
"Tienen un relato tan convincente que la víctima, aunque sabe que no cometió ningún delito, entra en pánico y termina cayendo en la trampa", señaló el abogado.
Además, los estafadores demuestran tener acceso a bases de datos detalladas, mencionando domicilios reales, lugares de trabajo y nombres de familiares o escuelas de los hijos de las víctimas para asegurar que el control sobre ellas es total.
El circuito del dinero en la sombra
Para evitar ser rastreados, los delincuentes no utilizan cuentas bancarias tradicionales. El dinero de las extorsiones se dirige a billeteras virtuales abiertas a nombre de terceros (usualmente personas jóvenes con documentos recientes). Una vez realizada la transferencia, el capital se atomiza rápidamente entre múltiples cuentas para borrar cualquier rastro.
Muchos tucumanos deciden no denunciar estos hechos por vergüenza o temor al estigma social que implica estar vinculado, aunque sea falsamente, a causas de pornografía infantil. Los estafadores refuerzan este aislamiento ordenando a las víctimas que no consulten con abogados ni familiares, profundizando la manipulación emocional.
Recomendaciones clave para prevenir estafas
Ante el crecimiento de estos casos, los especialistas en ciberseguridad y derecho penal en la provincia brindan consejos fundamentales:
La Justicia no pide dinero: ningún fiscal, juez o policía solicitará jamás transferencias de dinero para detener una causa o evitar un allanamiento.
Desconfiar de correos oficiales: verifique siempre la autenticidad de los remitentes y no responda a amenazas por vía digital.
Cortar la comunicación: ante una llamada extorsiva, interrumpa el contacto de inmediato y bloquee el número.
Denunciar: es vital presentarse en las fiscalías especializadas en estafas o en la división de Delitos Telemáticos para que las autoridades puedan rastrear las cuentas receptoras.