Escándalo en el fútbol argentino: denuncian chats por presuntos arreglos que salpican a un árbitro tucumano

Supuestos mensajes filtrados hablan de pagos, favores arbitrales y vínculos con dirigentes de peso en la AFA. El caso ya genera ruido político y podría escalar a la Justicia.

Un nuevo escándalo sacude al fútbol argentino y vuelve a poner bajo sospecha al arbitraje. El árbitro tucumano Luis Lobo Medina quedó en el centro de la polémica tras la difusión de chats que sugieren posibles arreglos de partidos y pagos irregulares en la Primera Nacional.

La denuncia se conoció a partir de un informe televisivo que expuso conversaciones atribuidas a un exintegrante del Consejo Federal de la AFA, donde se menciona al juez en el marco de un partido disputado en 2021 entre Tigre y Mitre de Santiago del Estero.

Chats, dinero y sospechas en el ascenso

Según el material difundido, los mensajes harían referencia a un supuesto pago de $400.000 destinado al árbitro, en la previa de aquel encuentro que terminó 3-3 y que fue clave en la campaña de ascenso del conjunto de Victoria.

En los intercambios también aparece mencionado Pablo Toviggino, dirigente cercano a la conducción de la AFA, lo que amplifica el impacto político del caso. Incluso se describen supuestos encuentros y direcciones en la Ciudad de Buenos Aires vinculadas a la entrega del dinero.

Un partido bajo la lupa

Aquel duelo entre Tigre y Mitre ya había generado controversia por decisiones arbitrales puntuales. Entre las jugadas más cuestionadas aparecen una expulsión temprana y un penal sancionado a favor de Tigre que fue considerado dudoso por distintos análisis posteriores.

Ese resultado terminó siendo determinante en el camino del equipo de Victoria hacia el ascenso, lo que ahora vuelve a cobrar relevancia a la luz de estas revelaciones.

Posible denuncia y frente judicial abierto

El caso no quedó solo en el plano mediático. El legislador porteño Facundo del Gaiso anunció que impulsará una denuncia penal contra Lobo Medina, lo que podría derivar en una investigación judicial más profunda.

Además, los chats ya habrían sido incorporados a otra causa en la que se investigan movimientos de dinero vinculados a la compra de una propiedad, lo que podría entrelazar distintas líneas de investigación.

Silencio y máxima exposición

Mientras crece la polémica, Lobo Medina no respondió a los intentos de contacto para dar su versión de los hechos, lo que alimenta aún más la incertidumbre.

En paralelo, el árbitro sigue en funciones y tiene previsto dirigir un partido de Primera División, lo que incrementa la exposición en medio de un clima de fuerte desconfianza. El escándalo vuelve a golpear a un sistema que arrastra cuestionamientos históricos sobre la transparencia en el fútbol argentino.

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