AdorniGate: el 70% de los argentinos cree que Adorni debe renunciar
Encuesta de Zuban Córdoba revela que la imagen negativa de Manuel Adorni trepó al 66%. Un 77,9% exige explicaciones sobre el financiamiento de sus viajes.
El reciente informe de la consultora dirigida por Gustavo Córdoba y Ana Paola Zuban arroja cifras críticas para el vocero presidencial. El trabajo de campo, basado en 1.200 casos en todo el país, muestra que la imagen negativa de Manuel Adorni escaló al 66%, mientras que su imagen positiva se sitúa apenas en el 21,5%. Al analizar la evolución histórica, se observa un desplome significativo desde octubre de 2024, cuando su positividad alcanzaba el 42,6%, hasta el actual 21,5% en abril de 2026.
Fuerte demanda de transparencia y rendición de cuentas
El impacto de las denuncias por corrupción ha calado hondo en el conocimiento público: el 72% de los encuestados afirma haber escuchado "algo" o "bastante" sobre el tema. Ante la consulta sobre su rol como funcionario público, el 77,9% de los argentinos sostiene que Adorni tiene la obligación de explicar cómo financia sus viajes, contra un escaso 8% que considera que no debe hacerlo.
Pedido de renuncia y percepción de la estrategia oficial
La opinión mayoritaria es tajante respecto al futuro del vocero en su cargo: el 70,4% de los consultados se mostró de acuerdo con la frase "Adorni debería renunciar", mientras que solo el 18,2% se opone a esta idea. Asimismo, la estrategia de defensa empleada por el Gobierno fue percibida por el 70,2% de la población como una maniobra para "tapar, distraer y/o demorar el tema", esperando que la sociedad lo olvide; solo un 15,3% consideró que fue una respuesta transparente y correcta.
El consejo de la ciudadanía ante la crisis
Al ser consultados sobre qué le aconsejarían al funcionario si fueran sus asesores, la opción más elegida fue "mostrar documentos y comprobantes públicamente" con un 31,6%. En segundo lugar, un 17,5% le sugeriría "dar un paso al costado hasta que se aclare", seguido por un 15,9% que optaría por "responder todas las preguntas sin confrontar". Estos datos reflejan una demanda de institucionalidad y claridad informativa que hoy la sociedad percibe como ausente en la gestión del Vocero