China lanzó cohetes en el estrecho de Taiwán durante el segundo día de ejercicios militares

Taiwán denunció una fuerte presión militar y advirtió sobre el carácter agresivo de los ejercicios.

El régimen de China lanzó cohetes en el estrecho de Taiwán durante el segundo día de ejercicios militares destinados a simular un bloqueo de puertos y ataques contra objetivos marítimos de la isla, que Beijing considera parte de su territorio, pese a que Taiwán cuenta con un gobierno democrático y autónomo.

Las maniobras, denominadas "Misión Justicia 2025", comenzaron el lunes y fueron duramente cuestionadas por las autoridades taiwanesas, que las calificaron como un acto de intimidación militar. China sostiene desde hace décadas que no descarta el uso de la fuerza para avanzar sobre la isla.

Fuego real y despliegue militar sin precedentes

El Ejército Popular de Liberación (EPL) informó a través de un comunicado que las fuerzas terrestres del Comando de Teatro Oriental realizaron maniobras con fuego real de largo alcance en aguas al norte de Taiwán y aseguraron haber alcanzado "el efecto deseado".

Periodistas internacionales ubicados en la isla china de Pingtan, cercana a Taiwán, reportaron el lanzamiento de al menos diez cohetes, que estallaron en el aire y dejaron visibles estelas de humo, acompañadas de fuertes explosiones que se sintieron en la zona costera.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Taiwán indicó que detectó 130 aeronaves militares chinas, además de 14 buques de guerra y ocho embarcaciones gubernamentales, lo que elevó significativamente el nivel de presión militar alrededor de la isla.

Reacciones internacionales y aumento de la tensión regional

Los ejercicios se produjeron en un contexto de creciente tensión regional, luego de que Estados Unidos anunciara la venta de un nuevo paquete de armas a Taiwán y tras declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien sugirió una eventual respuesta militar ante una agresión china.

El canciller chino Wang Yi advirtió que Beijing responderá "enérgicamente" a las ventas de armamento estadounidense a Taipéi y afirmó que cualquier intento de frenar la unificación de China con Taiwán "está destinado al fracaso".

Desde Washington, el presidente Donald Trump minimizó la situación y sostuvo que no cree que el mandatario chino, Xi Jinping, avance con una invasión a la isla.

En tanto, el presidente taiwanés Lai Chite aseguró que Taiwán no buscará escalar el conflicto, aunque denunció que China muestra un "desprecio por las normas internacionales" y utiliza la intimidación militar para amenazar a países vecinos.

China también confirmó el despliegue de destructores, fragatas, bombarderos y fuerzas antiaéreas, con simulacros orientados al bloqueo de puertos estratégicos como Keelung, en el norte, y Kaohsiung, en el sur. Taiwán alertó que las zonas designadas para los ejercicios afectan rutas internacionales de navegación y aviación.

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