"El Holocausto nos enseñó que la pasividad también mata", advirtió el rabino Salomón Nussbaum

En el Día de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto, el rabino Salomón Nussbaum llamó a sostener viva la memoria histórica y alertó sobre los riesgos de la indiferencia social frente al odio, el antisemitismo y la violencia que reaparecen en el mundo actual.

Al reflexionar sobre el legado del Holocausto, Salomón Nussbaum fue directo: los horrores del pasado no vuelven solo por la acción de unos pocos, sino también por el silencio de las mayorías. A más de ocho décadas de aquellos crímenes, sostuvo que recordar no es suficiente si no hay una actitud activa de rechazo frente a las conductas de odio que resurgen en distintos contextos.

Para el rabino, la memoria no puede ser un acto aislado de una fecha en el calendario, sino una práctica constante que interpele a toda la sociedad.

Educación: la clave para frenar el odio al otro

Nussbaum remarcó que diferenciarse forma parte de la naturaleza humana, pero advirtió que el problema aparece cuando esa diferencia se transforma en desprecio o violencia.

"Cuando esas actitudes se dejan crecer, después no se pueden volver a encuadrar", señaló.

En ese sentido, destacó el rol central de la educación, tanto en el ámbito familiar como en la escuela y la comunidad. Enseñar valores, límites y respeto es, según explicó, tan importante como cualquier formación académica.

Antisemitismo y señales de alerta en la actualidad

Consultado sobre la situación actual, el rabino reconoció que el antisemitismo está más exacerbado en otras partes del mundo, aunque aclaró que en la Argentina también existen señales que no deben ignorarse. Mencionó el impacto de las redes sociales como espacios donde discursos de odio se amplifican y se naturalizan con facilidad.

Además, alertó sobre la confusión de causas y reclamos legítimos que terminan desviándose y alimentando resentimientos peligrosos.

Nombrar el pasado para cuidar el futuro

Antes de cerrar, Nussbaum valoró las instancias académicas que abordan los crímenes de lesa humanidad, incluso en ámbitos universitarios de posgrado. Para él, llamar a las cosas por su nombre es fundamental para evitar distorsiones y relativizaciones.

"El aprendizaje no se transmite solo: necesita compromiso, diálogo y memoria activa", concluyó, reafirmando que recordar el Holocausto es, hoy más que nunca, una responsabilidad colectiva.

Esta nota habla de: