El Gobierno descartó intervenir la AFA en medio de su conflicto con Chiqui Tapia
Pese a las tensiones por decisiones recientes y cuestionamientos internos, la Casa Rosada confirmó que no tomará medidas directas sobre la conducción del fútbol argentino.
El Gobierno dejó trascender que no intervendrá la Asociación del Fútbol Argentino a través de la Inspección General de Justicia. Aunque existen críticas hacia la gestión de Claudio Tapia, el Ejecutivo aclaró que no evalúa una acción directa contra la entidad.
La postura oficial busca descomprimir la tensión generada en las últimas semanas y evitar que el conflicto escale a un plano institucional.
El origen del conflicto
La disputa se intensificó tras el reconocimiento de Rosario Central como campeón anual, una decisión que provocó malestar en varios clubes y derivó en acusaciones cruzadas por supuestas irregularidades en los mecanismos de votación.
A esto se suman viejos cuestionamientos al manejo económico de la AFA y el debate postergado sobre las Sociedades Anónimas Deportivas, un tema que hoy no está en agenda pero sigue latente dentro del Gobierno.
Reacciones dentro del fútbol y la política
Dirigentes opositores dentro del ámbito deportivo y político señalan falta de transparencia en el funcionamiento de la AFA. Entre ellos, voces que anticipan que desde el Congreso buscarán auditar el organismo y revisar su estructura interna.
El planteo recurrente es que las decisiones se concentran en un grupo reducido de clubes, lo que genera desconfianza sobre la legitimidad de las resoluciones adoptadas.
Qué puede pasar en las próximas semanas
Aunque el Ejecutivo descartó una intervención, mantiene abiertos algunos puntos de presión: eventuales auditorías, el debate futuro por las SAD y la revisión de contratos vinculados al predio de Ezeiza.
La relación entre el Gobierno y la AFA seguirá siendo un territorio sensible. Cualquier movimiento podría repercutir tanto en el fútbol como en el escenario político.