El duro regreso a La Madrid: entre el barro de la inundación y el dolor de volver a empezar

Tras el descenso del agua, los vecinos enfrentan pérdidas totales y la falta de luz. Mientras la SAT restablece el agua potable, las familias debaten si quedarse en el pueblo o emigrar ante el miedo a una nueva crecida.

A casi una semana de que el río Marapa sumergiera a La Madrid bajo dos metros de agua, el escenario es desolador. Con el retroceso del cauce, las calles quedaron cubiertas de sedimentos y los hogares exhiben muebles arruinados y paredes húmedas. Sin embargo, el daño material compite con una crisis emocional: muchos vecinos, como Rita del Carmen Leguizamón quien dialogó con el medio La Gaceta, se debaten entre la promesa de quedarse en su tierra o escuchar a sus hijos y regresar a Buenos Aires tras perder su emprendimiento de comidas.

Críticas a la prevención: "A la media hora estás tapada de agua"

El sentimiento de desprotección es unánime entre los damnificados. Tanto Rita como Teresa Beatriz Acevedo (65) coinciden en que los avisos de alerta fueron insuficientes y tardíos. "Te dicen que no va a ser tanto y a la media hora el agua te tapa", relatan con angustia. La crítica apunta a la falta de obras de infraestructura de fondo y a una comunicación de emergencia que no permitió salvar bienes básicos ni herramientas de trabajo, como el emprendimiento avícola de la familia Acevedo.

Causas de fondo: deforestación y falta de planificación

Para vecinos como Carlos Alberto Lezama, la reconstrucción no debe ser solo edilicia, sino conceptual. Lezama advierte que la deforestación en los cerros acelera el avance del agua y que el problema ya no es exclusivo de La Madrid, sino de todo el sur tucumano. "Esto está predestinado a repetirse cada siete o diez años si no se busca una solución junto a la Universidad Nacional de Tucumán y los gobiernos nacional y provincial", señaló, instando a buscar una vivienda digna que no dependa del capricho del clima.

Servicios: avanza la recuperación del agua potable

En medio de la crisis, la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) informó un avance clave para la habitabilidad: todos los pozos de agua potable de la comuna ya se encuentran operativos. La empresa estatal desplegó camiones desobstructores y cisternas para limpiar escuelas y organismos públicos. A pesar de esto, muchos sectores continúan sin energía eléctrica debido al riesgo que representan las instalaciones húmedas, lo que retrasa las tareas de limpieza profunda dentro de las viviendas.

Solidaridad: el motor de la reconstrucción

A pesar del cansancio, el pueblo resalta la ayuda recibida. "Mil agradecimientos a quienes vinieron con lanchas y de todos lados a ayudarnos", expresó Teresa Acevedo. Los grupos de voluntarios y las máquinas estatales trabajan contrarreloj para retirar el lodo antes de que se solidifique, mientras las familias intentan rescatar lo poco que el río no destruyó. La Madrid hoy vive suspendida entre el apego a sus raíces y el temor fundado de que, sin obras reales, esta no será la última inundación de su historia.

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