2026 bajo la lupa: el análisis de Gustavo Córdoba sobre Milei y el rumbo del país

El consultor político Gustavo Córdoba trazó un crudo diagnóstico del inicio de 2026: un Gobierno con mayor volumen político, pero con una economía estancada, tensiones en política exterior y una fuerte polémica tras el comunicado oficial que desestimó a las ciencias políticas.

Para Gustavo Córdoba, el arranque de 2026 muestra un contraste claro. En términos políticos, el oficialismo llega mejor parado que tras las elecciones legislativas: sumó más diputados y senadores y logró ampliar su margen de maniobra. El ingreso de figuras como Diego Santilli, señaló, facilitó el diálogo con gobernadores y le dio mayor volumen institucional al Gobierno.

Sin embargo, la economía aparece como el principal foco de preocupación. Córdoba advirtió que la situación es peor que a fines de 2025: no repunta el consumo ni la producción, se multiplican los despidos y el cierre de empresas se extiende por todo el país. "No alcanza con Vaca Muerta ni con el campo", resumió, y habló de un "semáforo amarillo intermitente" para la gestión de Javier Milei.

Política exterior: alineamiento con Trump y riesgos para Argentina

Uno de los ejes más delicados, según el consultor, es la política exterior. Córdoba sostuvo que Milei construyó una alianza personal con Donald Trump, en un contexto internacional cada vez más imprevisible. Las tensiones globales, los conflictos abiertos y el estilo confrontativo del expresidente estadounidense podrían generar costos adicionales para Argentina.

Además, alertó sobre un escenario posible: una derrota de Trump en elecciones intermedias que dejaría al país "jugando pleno" a una figura debilitada. Para Córdoba, el mundo avanza hacia un nuevo orden donde "el poder se ejerce sin ley", y ese marco vuelve aún más riesgosa la estrategia internacional del Gobierno argentino.

Davos, discurso y una sociedad que apuesta solo a la economía

Consultado sobre el discurso de Milei en Davos, Córdoba fue tajante: no espera anuncios relevantes ni señales para atraer inversiones. A su entender, el Presidente utiliza estos foros para reforzar una narrativa ideológica de extrema derecha, más que para posicionar a la Argentina en el mundo.

En paralelo, explicó por qué el Gobierno aún conserva un piso de apoyo social cercano al 40%. Según su análisis, una parte importante de la sociedad prioriza exclusivamente la inflación y posterga el resto de los problemas -despidos, cierres de fábricas, caída del empleo- con la expectativa de que "en algún momento la economía arranque".

El ataque a las ciencias políticas y la incomodidad con la democracia

Córdoba también se refirió al comunicado oficial que cuestionó a los politólogos y a las ciencias políticas. Lo definió como "un tiro en el pie" y lo vinculó a una incomodidad más profunda del Gobierno con el sistema democrático. Recordó los ataques previos a la ciencia, la tecnología y el CONICET, y remarcó que la democracia no depende de la voluntad de un presidente.

"Le puede no gustar la democracia, pero está firme", afirmó, y destacó la reacción colectiva de asociaciones académicas y profesionales frente al mensaje del Ejecutivo.

Reforma laboral y un Congreso con apoyos inciertos

Sobre la reforma laboral que el Gobierno busca impulsar en el Congreso, Córdoba advirtió que el oficialismo llega con demasiados frentes abiertos y sin apoyos claros. Anticipó posibles conflictos con gobernadores, sindicatos y una alta probabilidad de judicialización por puntos sensibles vinculados a derechos laborales.

Para cerrar, el consultor sostuvo que tras el triunfo electoral de octubre el Gobierno tuvo una ventana de oportunidad que dejó pasar. Hoy, con una economía más débil y un escenario internacional complejo, el desafío será ver si logra transformar su mayor peso político en capacidad real de gestión.

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