El Chiqui Tapia habló en Mar del Plata y respondió a las denuncias contra la AFA

En plena temporada de verano, Claudio "Chiqui" Tapia se mostró en Mar del Plata y marcó el contraste entre las acusaciones mediáticas y el respaldo que recibe en la calle.

Claudio "Chiqui" Tapia eligió Mar del Plata para romper el silencio en medio del complejo escenario judicial que rodea a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Desde el Balneario 12 de Punta Mogotes, el presidente del fútbol argentino fue contundente: "No estoy imputado", afirmó en diálogo con La Nación.

Lejos del clima tenso que se vive en los tribunales, Tapia se mostró relajado, rodeado de turistas, camisetas de la Selección y pedidos de fotos. Su mensaje fue breve, pero directo, y apuntó a despejar dudas sobre su situación personal.

"Hay dos realidades: la de los medios y la de la gente"

Tapia describió una fuerte diferencia entre lo que se publica y lo que percibe en el contacto diario con la gente. "Son dos realidades distintas: la de los medios y la de la calle", resumió. Según contó, durante sus recorridas casi nadie le habló de denuncias o causas judiciales.

El dirigente aseguró que atraviesa este momento con tranquilidad y que su mayor preocupación fue, en todo caso, el impacto familiar. "Mis hijos ya están grandes y saben cómo manejar estas situaciones", explicó, minimizando el ruido mediático.

Selfies, apoyo popular y un mensaje político implícito

Durante su estadía en el tradicional parador ligado al ambiente futbolero, Tapia compartió charlas con exjugadores, dirigentes y funcionarios, caminó por el complejo y hasta se sumó a un picado. Los gritos de "vamos campeón" y los agradecimientos por el Mundial de Qatar 2022 se repitieron una y otra vez.

Mientras las investigaciones judiciales avanzan sobre presuntas maniobras financieras dentro de la AFA, Tapia eligió mostrarse activo, accesible y rodeado de respaldo popular. Sin conferencias ni discursos formales, dejó una imagen clara: exposición pública y una idea central repetida con calma.

"Estoy tranquilo. No estoy imputado", insistió, en una postal marplatense que también funciona como mensaje político en uno de los momentos más delicados de su gestión.

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