Benavides ganó el Dakar por 2 segundos: "Pensé que Brabec era un turista"
Luciano Benavides logró una victoria histórica en el Rally Dakar tras aprovechar un error de navegación de Ricky Brabec a metros de la meta. El salteño se quedó con el triunfo más ajustado de la historia en motos, en un final tan inesperado como épico.
Después de más de 8.000 kilómetros y casi 50 horas de carrera, el Dakar de motos se definió por apenas dos segundos. Luciano Benavides, a bordo de su KTM, capitalizó un fallo increíble de Ricky Brabec cuando faltaban solo siete kilómetros para el final y se quedó con su primer Dakar.
El estadounidense llegaba como claro favorito, con más de tres minutos de ventaja, pero un error en la lectura de la hoja de ruta lo llevó directo hacia el Mar Rojo y lo sacó del camino correcto.
El error de Brabec y la sorpresa de Benavides
En el kilómetro 98,4 del último especial, Brabec tomó una pista equivocada y debió corregir sobre la marcha. Cuando Benavides lo vio, no entendía lo que estaba pasando.
"No lo podía creer, pensé que era un turista paseando en moto", contó después el argentino.
Al confirmar que era su rival directo, aceleró a fondo hasta la meta sin hacer cuentas. Recién al cruzar la llegada se enteró de que había ganado el Dakar por solo dos segundos, en la definición más ajustada en 48 años de historia de la categoría.
Creer hasta el final, la clave del campeón
Benavides salió a disputar la última etapa sabiendo que el resultado era casi imposible. Aun así, ganó tres de los cuatro tramos del día y mantuvo un ritmo alto sin resignarse.
"Era matemáticamente muy difícil, pero decidí no hacer cálculos y darlo todo hasta el final", explicó.
Incluso él mismo cometió un error en los últimos kilómetros, pero no le impidió alcanzar una victoria que marca un antes y un después en su carrera.
Un triunfo que lo pone en lo más alto
Con este resultado, Luciano Benavides se convirtió en campeón del Dakar y se sumó a su hermano Kevin como los únicos hermanos en la historia en ganar la prueba en motos. Además, lo hizo en su primer Dakar sin correr junto a él, consolidándose con luz propia.
La frase de Fangio volvió a cobrar sentido en el desierto: las carreras se ganan recién en la meta. Y Benavides lo demostró con un final de película que ya es parte grande de la historia del Dakar.