Conflicto en Medio Oriente

EEUU alertó a su personal en Qatar tras amenazas de Irán

Washington pidió extremar las precauciones en la base aérea de Al Udeid luego del cierre del espacio aéreo iraní y advertencias de Teherán sobre posibles ataques a instalaciones militares estadounidenses y aliadas.

La tensión en Medio Oriente volvió a escalar en las últimas horas luego de que Estados Unidos recomendara a su personal en Qatar limitar los viajes no esenciales a la base aérea de Al Udeid, una de las instalaciones militares más importantes de la región. La advertencia llegó tras el cierre del espacio aéreo en Irán y en un contexto de fuertes amenazas del régimen iraní contra Washington y sus aliados.

La embajada estadounidense en Doha confirmó que la medida responde al deterioro del escenario regional, marcado por declaraciones oficiales de Irán que anticipan posibles ataques si Estados Unidos decide intervenir en apoyo a las protestas que sacuden al país persa.

Amenazas directas de Irán y advertencia militar

Este miércoles, el ministro de Defensa iraní, Aziz Nafizardeh, lanzó una advertencia contundente: cualquier base militar de Estados Unidos o de sus aliados en Medio Oriente que colabore con una ofensiva contra Irán será considerada un "objetivo legítimo". Además, prometió una respuesta "dolorosa" ante cualquier tipo de intervención.

Las amenazas se produjeron luego de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que "la ayuda está en camino" para los manifestantes iraníes, sin descartar una eventual acción militar. En ese marco, comenzaron a circular reportes diplomáticos sobre una evacuación preventiva de personal estadounidense en la base de Al Udeid, situada en Qatar.

Qatar, Al Udeid y el impacto regional

La base aérea de Al Udeid es un punto estratégico clave para las operaciones militares de Estados Unidos en Medio Oriente. Por eso, el pedido de extremar precauciones encendió alarmas en la región, especialmente tras el cierre del espacio aéreo iraní, una señal clara del nivel de tensión alcanzado.

Si bien desde Washington evitaron hablar de una retirada total, la recomendación de limitar movimientos refleja la preocupación por un posible escalamiento bélico que podría involucrar a varios países aliados.

Represión interna y denuncias por violaciones a los derechos humanos

En paralelo al conflicto externo, Irán profundizó la represión interna. El jefe del Poder Judicial, Gholamhosein Mohseni Ejei, anunció la implementación de juicios "rápidos" contra los detenidos durante las protestas, bajo cargos de moharebeh o "guerra contra Dios", una figura legal que puede derivar en la pena de muerte.

Esta política judicial generó alarma internacional ante la posible ejecución inminente de Erfan Soltani, un joven de 26 años. El propio régimen iraní reconoció por primera vez un saldo de 2.000 muertos desde el inicio de los disturbios, aunque organizaciones independientes como HRANA elevan la cifra a 2.571 fallecidos verificados.

Además, denuncian que más de 10.000 personas permanecen detenidas y que el país atraviesa un apagón digital que ya supera las 132 horas consecutivas, dificultando el acceso a información independiente.

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