Santa Rosa de Leales: denuncian que los niños volvieron a clases en malas condiciones

Tras la demolición de su edificio hace tres años, los alumnos asisten a una escuela prestada que no está apta para la presencialidad. Las familias exigen a la Ministra de Educación la suspensión de clases presenciales y el paso a la modalidad virtual de forma urgente.

Las madres de la Escuela N° 120 de Santa Rosa de Leales han alzado su voz para denunciar una realidad que califican de "insostenible". Hace tres años, el edificio original de la institución fue demolido con la promesa de una reconstrucción inmediata que, hasta el día de hoy, sigue en obra.

Desde entonces, los niños han sido desplazados de su entorno natural, teniendo que asistir a clases en un establecimiento secundario que les "presta" el espacio durante el turno tarde. Sin embargo, el regreso a la presencialidad dispuesto esta semana ha detonado el malestar de la comunidad educativa.

Condiciones edilicias críticas: "La escuela no está apta"

El testimonio de las familias es contundente: el lugar donde actualmente funcionan las aulas de la primaria no reúne las condiciones mínimas para garantizar el dictado de clases ni la seguridad de los alumnos.

Hacinamiento: El uso compartido del edificio con la secundaria limita los espacios y recursos.

Falta de infraestructura propia: Al ser un establecimiento prestado, los niños carecen de pertenencia y de los elementos pedagógicos adecuados para su nivel.

Riesgos operativos: Las madres aseguran que el estado del edificio prestado es deficiente y no soportaría la carga de alumnos en el contexto actual del inicio del ciclo lectivo.

El pedido a la Ministra: Clases Virtuales ya

Ante la falta de respuestas y la lentitud en la obra de la nueva escuela, la representación de las mamás de la Escuela 120 exige una medida inmediata a la Ministra de Educación de la Provincia.

"Queremos que se haga público porque los niños no pueden asistir a clases en esas condiciones. La señora ministra debe suspender las clases y, al menos por unos días, que sean clases virtuales hasta que se garantice un lugar digno", expresaron con firmeza.

Para las familias, la presencialidad forzada en un edificio que "no está en condiciones" es un riesgo que no están dispuestas a correr, especialmente mientras ven cómo la construcción de su propia escuela parece no tener fecha de finalización.

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