El Gobierno posterga la reforma tributaria y la condiciona a una suba de la recaudación en abril
En la Casa Rosada aseguran que "no sobra nada" y descartan bajas en Ganancias o Retenciones en el corto plazo. El superávit fiscal es la prioridad absoluta mientras el IVA refleja la debilidad del consumo.
La decisión del Ejecutivo de demorar los cambios impositivos responde a una realidad matemática: los números de la recaudación tributaria ($16.231.830 millones con una suba nominal del 20,1%) están por debajo de la inflación acumulada. El IVA, principal indicador del consumo interno, creció apenas un 13,7%, lo que demuestra que la demanda en supermercados y comercios minoristas sigue en terreno negativo.
Sin margen para el déficit: El superávit es "sagrado"
Desde el entorno del Presidente son tajantes: no se bajará ningún impuesto si eso implica poner en riesgo el superávit fiscal. Esta postura bloquea, por ahora, dos reclamos históricos:
Impuesto a las Ganancias (sociedades): Quedó fuera de la reforma de febrero y no se tratará en lo inmediato.
Retenciones: El campo deberá esperar a que el agro y la energía traccionen lo suficiente para compensar la pérdida de ingresos que significaría una rebaja de alícuotas.
La negociación con los gobernadores y el "Pacto Fiscal"
El Gobierno nacional no quiere dar pasos en falso y busca que cualquier reforma nacional sea acompañada por un ajuste en las provincias. La Casa Rosada exige que los gobernadores reduzcan Ingresos Brutos y tasas municipales como condición para avanzar en un alivio impositivo federal.
Sin embargo, los mandatarios provinciales advierten sobre el deterioro de sus finanzas debido a la caída de la coparticipación. Esta tensión entre Nación y Provincias es la que mantiene estancada la posibilidad de un nuevo pacto fiscal, mientras el calendario legislativo se desvía hacia reformas penales y de propiedad privada.
Sectores críticos: Consumo e Industria
El equipo económico monitorea con preocupación dos frentes:
Consumo masivo: Las ventas en supermercados no logran repuntar, afectando la recaudación por IVA.
Industria manufacturera: Atraviesa una recuperación "heterogénea", con brotes verdes en algunos rubros pero caídas interanuales en la comparación general.
En Balcarce 50 apuestan todo a que los indicadores de abril marquen el fin de la recesión. Hasta entonces, la reforma tributaria seguirá guardada en un cajón, esperando que el agro y las exportaciones generen el oxígeno fiscal necesario.