Trump sugirió que Irán no compita por "su propia seguridad"
El presidente de EE. UU. puso en duda la presencia iraní en el torneo por el conflicto bélico. Teherán ya anunció que "no existen condiciones" para participar.
La tensión militar que mantienen Washington e Israel contra Irán desde el 28 de febrero se trasladó al campo de juego. A pesar de que la FIFA, bajo la gestión de Gianni Infantino, intentó garantizar la neutralidad del torneo, Donald Trump rompió el protocolo diplomático a través de su plataforma Truth Social: "Realmente no creo que sea apropiado que estén ahí, por su propia vida y seguridad", escribió el mandatario.
Esta postura no solo contradice las promesas previas de la Casa Blanca a la FIFA, sino que empuja a la federación iraní hacia un boicot que ya parece irreversible.
Los puntos clave del conflicto
La baja de Irán: El ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, confirmó que tras la muerte del líder Alí Khamenei en ataques recientes, el país no está en condiciones de competir. "Es imposible centrarse en el deporte de esta manera", sentenció.
El factor político: La fuga de cinco jugadoras de la selección femenina en Australia, quienes pidieron asilo político con el apoyo de Trump, ya había roto las relaciones entre la federación iraní y los organizadores del Mundial.
Sanciones y reemplazos: Si Irán se retira oficialmente, la FIFA aplicaría multas superiores a los 550.000 euros. El reglamento indica que su lugar debería ser ocupado por Irak, aunque esta selección también pidió postergar sus partidos por la inestabilidad regional.
Un Grupo G en el aire
Irán tenía programado jugar sus tres partidos en suelo estadounidense: dos en Los Ángeles y uno en Seattle, contra Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. La logística de la FIFA se encuentra en una situación crítica, ya que la ausencia de Irán (y la posible duda de Irak) dejaría un vacío en una de las sedes principales a solo semanas de la inauguración. El Mundial 2026 empieza a ser recordado, antes de su inicio, como el más político de la historia.