Este es el país en el que peor se maneja: hay 32 muertes viales cada 100.000 habitantes
Un estudio global analizó siniestralidad, límites de alcohol, calidad de rutas y percepción social para identificar en qué países se conduce peor y mejor. Argentina aparece entre los peor posicionados.
Manejar no es igual en todas partes del mundo. Las leyes de tránsito, las costumbres sociales y el estado de la infraestructura vial generan diferencias significativas entre países.
Un reciente informe internacional buscó establecer un ranking global sobre la calidad de conducción y reveló resultados que llamaron la atención por algunas posiciones inesperadas.
Cómo se elaboró el ranking
El estudio evaluó múltiples variables para construir el índice comparativo. Entre los factores analizados se incluyeron el límite legal de alcohol en sangre, la cantidad de muertes por siniestros viales cada 100.000 habitantes, la velocidad máxima permitida, la calidad de las rutas y un índice de congestión vinculado a embotellamientos y emisiones. También se tuvo en cuenta la percepción social reflejada en redes.
Los países donde mejor se maneja
El ranking ubicó en el primer lugar a Japón, seguido por Países Bajos y Noruega. Estos países se destacan por límites estrictos, controles efectivos y una infraestructura vial de alta calidad. El top ten lo completan Estonia, Suecia, Austria, Suiza, España, Singapur y Portugal, donde se sostienen políticas de seguridad vial a largo plazo.
Los países donde peor se maneja
En el otro extremo aparecen Tailandia, Perú y Líbano, junto a India, Malasia, Argentina, Estados Unidos, Turquía, Canadá y Brasil. El caso de Tailandia se explica por una tasa de 32 muertes cada 100.000 habitantes, mientras que Turquía fue penalizada por permitir velocidades de hasta 140 km/h en algunas rutas. Argentina figura entre los países con peor desempeño en materia de conducción.
Qué factores influyen en los malos resultados
Las causas son diversas y van desde marcos legales permisivos o con bajo nivel de control, hasta deficiencias en el mantenimiento de rutas y una cultura vial que tolera conductas de riesgo. La congestión urbana y el alto volumen de tránsito también incrementan la tensión y la probabilidad de siniestros.
Las claves para mejorar la seguridad vial
El informe deja mensajes claros tanto para conductores como para responsables de políticas públicas: respetar los límites de velocidad, evitar el consumo de alcohol al manejar y reforzar el control del cumplimiento de las normas reduce la siniestralidad. A esto se suma la necesidad de invertir en infraestructura, formación vial y tecnologías de gestión del tránsito.