El drama del meteotsunami en la Costa: guardavidas contaron cómo intentaron salvar a la víctima

El meteotsunami que azotó la Costa Atlántica dejó una postal trágica y relatos que estremecen. Valentín y Gabriel, dos de los guardavidas que participaron del operativo de rescate en Santa Clara del Mar y Mar Chiquita, reconstruyeron los minutos más dramáticos del fenómeno que terminó con la muerte de un joven de 29 años.

"Nunca vimos algo así": el impacto de la ola gigante

El episodio ocurrió cerca de las 16.15, cuando el mar avanzó de manera repentina y violenta, sin dar margen de reacción. Desde el bote en el que patrullaban, los guardavidas no advirtieron de inmediato lo que estaba pasando y se enteraron por radio, al escuchar los primeros pedidos desesperados de auxilio.

"La ola fue tan fuerte que cruzó a la gente de una costa a la otra", relató Gabriel, aún conmocionado. En segundos, una tarde tranquila se transformó en caos absoluto, con turistas arrastrados por la corriente y rescatistas corriendo contrarreloj.

El intento desesperado por salvar al joven

Gabriel fue uno de los primeros en asistir a Yair Emir Manno Núñez, la víctima fatal del hecho. "Llegó ahogado. Le hicimos RCP, usamos el desfibrilador, todo lo que teníamos", contó. Pese a los esfuerzos, el desenlace fue irreversible.

"Cuando lo trasladábamos, nos confirmaron que había fallecido", recordó con la voz quebrada. Según explicaron, el joven no sabía nadar, un factor que complicó aún más la situación en medio de la correntada.

Caos en la playa y un miedo personal

Valentín describió el momento exacto en el que el agua ingresó sin aviso por la boca de la laguna. "Empezamos a silbar y a gritar para alertar a la gente, sobre todo por los chicos", señaló. La ola arrastró a varias personas y obligó a desplegar un operativo de emergencia de gran magnitud.

El saldo fue devastador: una persona fallecida y al menos 35 heridos en distintas zonas de la Costa. Algunos lograron salir por sus propios medios, otros fueron rescatados en medio del agua embravecida.

El testimonio más duro llegó al final, cuando Gabriel confesó que, mientras intentaba salvar vidas, su hija estaba en la playa con sus abuelos. "Fue lo primero que se me vino a la cabeza", dijo, visiblemente emocionado.

El meteotsunami dejó una huella profunda en la Costa Atlántica y un recuerdo imborrable para quienes enfrentaron una tragedia inesperada, donde cada segundo contó y no siempre alcanzó.

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