A 6 años del crimen de Fernando Báez Sosa: así es la vida actual de los rugbiers condenados
Seis años después del asesinato de Fernando Báez Sosa, los ocho rugbiers condenados cumplen sus penas en la cárcel de Melchor Romero.
El crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido en enero de 2020 en Villa Gesell, sigue siendo uno de los casos más emblemáticos de la historia reciente argentina. A seis años del ataque que terminó con la vida del joven, los ocho rugbiers condenados permanecen detenidos en la Alcaldía N°3 de Melchor Romero, en la provincia de Buenos Aires.
Lejos de la exposición mediática que rodeó el juicio, hoy su realidad transcurre dentro del sistema penitenciario, mientras aguardan una decisión clave de la Corte Suprema de Justicia, que deberá resolver las apelaciones presentadas contra las condenas.
Cómo es el día a día de los condenados a prisión perpetua
Cinco de los rugbiers -Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Enzo Comelli y Matías Benicelli- cumplen prisión perpetua. Según trascendió, sus jornadas combinan actividades educativas, recreativas y períodos de encierro.
Máximo Thomsen, uno de los principales señalados por el ataque, participa en talleres grupales vinculados a alfabetización jurídica y derechos humanos. En tanto, Ciro Pertossi mantiene una rutina similar, con salidas al patio y visitas familiares semanales.
Thomsen
Ciro Pertossi también recibió cadena perpetua. (Captura: Netflix)
Luciano Pertossi también estuvo en aislamiento en distintos momentos. Si bien circularon versiones sobre un intento de suicidio, estas nunca fueron confirmadas oficialmente por el Servicio Penitenciario. Enzo Comelli, por su parte, se enfoca especialmente en actividades deportivas y recreativas, mientras que Matías Benicelli asiste a clases y talleres dentro del penal.
Luciano Pertossi
Enzo Comelli
Benicelli
Los condenados a 15 años: estudios y talleres
Los otros tres integrantes del grupo -Blas Cinalli, Ayrton Viollaz y Lucas Pertossi- fueron condenados a 15 años de prisión como partícipes secundarios del crimen.
Blas Cinalli
Cinalli, el más joven, participa de talleres, educación física y espacios recreativos. Viollaz también integra propuestas educativas y recreativas dentro de la cárcel. Lucas Pertossi, el mayor del grupo, estudia abogacía y asiste a talleres de cocina y huerta, según relató su familia.
Ayrton Viollaz
Lucas Pertossi
Visitas, rutina carcelaria y espera judicial
Todos los condenados pueden recibir visitas una vez por semana. Los encuentros con familiares suelen realizarse los jueves, cuando también reciben alimentos y elementos básicos para la vida cotidiana en prisión.
Mientras tanto, el futuro judicial de los rugbiers sigue pendiente. La resolución de la Corte Suprema será determinante para confirmar o modificar las condenas, en una causa que, a seis años del crimen de Fernando Báez Sosa, continúa siendo una herida abierta en la sociedad argentina.