¿Qué viene después del Ayatollah? Las 5 claves para entender el nuevo mapa de Medio Oriente tras el ataque a Irán
Brian Fonseca, experto en seguridad nacional de EE. UU., analizó para Infobae el impacto del bombardeo conjunto. "El objetivo de Trump no es solo destruir misiles, es rediseñar el mapa energético global y asfixiar a China", asegura.
1. El objetivo oculto: Petróleo y geopolítica
Según Fonseca, los misiles sobre Teherán buscan tres cosas: destruir el programa nuclear, cortar los tentáculos de Hezbollah y, fundamentalmente, tomar el control de los flujos de energía. Un Irán "occidentalizado" o bajo control de EE. UU. le quitaría a China su principal surtidor de petróleo, una jugada que Trump ya ensayó en otros escenarios estratégicos. No es solo una guerra religiosa; es una guerra por los recursos del siglo XXI.
2. EE. UU. e Israel: Aliados pero con matices
Aunque hoy celebran la muerte de Khamenei, Washington y Jerusalén no buscan exactamente lo mismo. Para Israel, es una cuestión de supervivencia existencial (que no le tiren más misiles). Para la administración Trump, es una oportunidad de cambio de régimen forzado. El éxito militar ya está probado, pero la incertidumbre política es total: ¿quién va a gobernar las cenizas de la Revolución Islámica?
3. ¿Es posible un golpe de Estado interno?
Fonseca advierte que la operación actual es una "escalada coercitiva". El mensaje de inmunidad que lanzó Trump busca que el ejército iraní se quiebre por dentro. Sin embargo, el experto advierte que las consecuencias de un colapso del régimen son impredecibles. Las transiciones en Oriente Medio suelen ser volátiles y, aunque el "Eje de la Resistencia" esté herido de muerte, el vacío de poder podría generar años de inestabilidad.
4. El papel de Rusia y China: El apoyo de "boca para afuera"
¿Van a intervenir las potencias? Fonseca es tajante: No militarmente.
Moscú: Usará la crisis para que el mundo se olvide de Ucrania y apoyará a Irán solo diplomáticamente.
Beijing: Se enfocará en cuidar que no se corte el chorro de petróleo y tratará de quedar como el "mediador de paz" mientras intenta esquivar las sanciones que Trump endurecerá contra cualquiera que le compre una gota de crudo al nuevo Irán.