Chikunguña: qué es, cuáles son sus síntomas y cómo tratarlo
Esta enfermedad viral se transmite por la picadura de mosquitos infectados. Aunque la muerte es rara, el dolor articular puede ser intenso y discapacitante.
La infección por el virus del chikunguña es una preocupación de salud pública que se manifiesta principalmente a través de fiebre alta y dolores articulares. Por lo general, los síntomas comienzan a notarse entre 3 y 7 días después de que un mosquito infectado pica a una persona. Si bien la mayoría de los pacientes logra recuperarse en una semana, el impacto en las articulaciones puede persistir durante meses.
Síntomas principales y grupos de riesgo
La mayoría de los infectados presentará síntomas clínicos claros. Los signos más habituales que debés vigilar son:
Fiebre y dolor articular: Son los síntomas más comunes y característicos.
Otros malestares: Pueden aparecer dolores musculares, dolor de cabeza, sarpullido o inflamación en las articulaciones.
Población vulnerable: Los recién nacidos, los adultos mayores de 65 años y personas con enfermedades previas (diabetes, hipertensión o afecciones cardíacas) tienen mayor riesgo de sufrir cuadros graves.
Diagnóstico y tratamiento: qué hacer y qué evitar
No existe un medicamento específico ni una vacuna para curar el chikunguña, por lo que el enfoque médico se centra en aliviar el malestar.
Consulta médica: Si viajaste a zonas con presencia del virus y tenés síntomas, consultá a un profesional e informale sobre tu itinerario. El médico puede solicitar pruebas de sangre para diferenciarlo de virus similares como el dengue o el Zika.
Cuidados en casa: Se recomienda reposo absoluto, ingerir abundantes líquidos y usar medicamentos como el paracetamol (acetaminofeno) para bajar la fiebre.
Advertencia importante: No tomes aspirina ni ibuprofeno (AINE) hasta que un médico descarte que se trate de dengue, ya que estos fármacos pueden aumentar el riesgo de hemorragias en ese contexto.
Evitá nuevos contagios: Durante la primera semana de enfermedad, el virus circula en tu sangre. Es fundamental usar repelente y evitar picaduras para que otros mosquitos no se infecten y sigan propagando la enfermedad a otras personas.