La CGT marchará a la Plaza de Mayo por el Día del Trabajador

Será en el marco de protestas contra la Reforma Laboral. Se espera que desde las 13 horas haya actividad en los principales puntos de partida.

La Confederación General del Trabajo (CGT) conmemorará este jueves el Día del Trabajador con una masiva concentración en Plaza de Mayo a partir de las 15 horas. La jornada no solo será un termómetro de la capacidad de movilización sindical frente al gobierno de Javier Milei, sino también el escenario de una interna que amenaza con fracturar a la conducción si no se define una fecha para un nuevo paro general.

"El trabajo es con derechos o es esclavo"

Bajo este lema, la central leerá un documento oficial con críticas feroces a la reforma laboral y a las medidas económicas que, según denuncian, han disparado los despidos y el cierre de empresas. Los discursos estarán a cargo de los cotitulares Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, quienes buscarán equilibrar el malestar de las bases con la estrategia judicial que la central mantiene en pie.

A la movilización se sumarán columnas de Camioneros, UOCRA, UPCN y Sanidad, además de sectores alineados con Axel Kicillof, La Cámpora y la UTEP. Por el contrario, la izquierda y el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) de la UOM y ATE pegarán el faltazo, realizando sus propios actos y plenarios por separado.

La interna arde: El "efecto Ubaldini" y las multas récord

La aparente unidad de la CGT esconde una tensión extrema. El ala dura, encabezada por Luis Barrionuevo, Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA), presiona por un plenario de secretarios generales para lanzar un plan de lucha. "¿Qué carajo vamos a hacer en la CGT si no hace nada?", disparó Maturano, quien amenaza con renunciar a la central. Incluso le exigieron a Jorge Sola que "se ponga la campera de Ubaldini" para confrontar directamente con el Ejecutivo.

En medio de este clima, el Gobierno nacional decidió echar más leña al fuego: anunció multas millonarias contra La Fraternidad ($21.000 millones) y la UTA ($70.000 millones) por no acatar conciliaciones obligatorias anteriores. Esta ofensiva oficial podría ser el detonante final para que los sectores "dialoguistas", como el de Gerardo Martínez (UOCRA), finalmente se vuelquen hacia una medida de fuerza mayor.

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