Caso Érika Álvarez: preocupación por los cambios de fiscales en la investigación del femicidio

El periodista Gustavo Rodríguez advirtió sobre el rumbo de la causa por el femicidio de Érika y alertó por el inusual recambio de fiscales en menos de un mes.

El caso de Érika Antonella Álvarez sigue generando conmoción y preocupación en Tucumán. En diálogo en vivo con La Gaceta, el periodista Gustavo Rodríguez analizó cómo avanza la investigación y puso el foco en un dato que no pasó desapercibido: la causa ya tuvo varios fiscales a cargo en muy poco tiempo.

Se trata de un expediente sensible y complejo que, por sus características, debería contar con una conducción estable para garantizar coherencia en las decisiones y en la estrategia investigativa.

Cuatro fiscales en menos de un mes

Rodríguez detalló que la investigación comenzó bajo la conducción de la fiscala Natalia Reuta, quien ordenó las primeras medidas y la detención de Felipe Sosa. Luego, por cuestiones vinculadas a la feria judicial y las vacaciones, el expediente pasó al fiscal Carlos Picón.

Desde el último sábado, la causa quedó en manos de Marcelo Leguizamón, quien la llevará adelante de manera transitoria hasta la próxima semana, cuando asuma el fiscal especializado en homicidios, que en principio sería Pedro Gallo. En total, casi cuatro fiscales intervinieron en menos de un mes.

El riesgo de la falta de continuidad

Según explicó el periodista, en causas de esta magnitud "no todas las personas trabajan con el mismo criterio", lo que puede generar demoras o cambios de rumbo en la investigación. La continuidad de un solo fiscal suele ser clave para sostener una línea clara y evitar superposiciones o vacíos en las decisiones.

Este punto encendió alarmas dentro del ámbito judicial y periodístico, ya que la falta de estabilidad puede afectar el avance del proceso.

Antecedentes que generan alerta

Rodríguez recordó además dos antecedentes sensibles en la provincia: los casos de Marita Verón y Paulina Lebbos. En ambos expedientes hubo múltiples cambios de fiscales y largos períodos sin un responsable fijo, situaciones que terminaron afectando seriamente el desarrollo de las investigaciones.

"Son causas que aún siguen impunes", señaló, y advirtió que estos antecedentes refuerzan la preocupación por lo que pueda suceder en el caso de Érika Álvarez si no se garantiza una conducción clara y sostenida de la causa.

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