"Tirando rejas y quemando gomas", alerta máxima en Jujuy por reclamo salarial policial
Efectivos derribaron rejas y quemaron gomas tras un polémico acuerdo. Denuncian que sus representantes pactaron con el Ejecutivo a sus espaldas.
La noche jujeña se transformó en un escenario de extrema violencia este lunes 9 de marzo. La fuerza encargada de mantener el orden cruzó una línea peligrosa al enfrentarse directamente contra la sede del Poder Ejecutivo provincial. El conflicto estalló luego de que el Gobierno de Jujuy anunciara un "consenso" con la Comisión de Policías y Penitenciarios, un pacto que gran parte de los efectivos desconoce y califica de insuficiente.
Pasadas las 20:00, la protesta -que coincidió con las movilizaciones por el 8M en la Plaza Belgrano- escaló rápidamente. Hubo lanzamientos de pirotecnia contra el edificio y un grupo de manifestantes logró violentar y derribar parte del vallado perimetral de la Casa de Gobierno, exigiendo hablar con las autoridades ante la falta de precisiones sobre la pauta salarial.
Los puntos de la discordia
El malestar de la familia policial se fundamenta en tres ejes críticos:
Representatividad cuestionada: Los efectivos en la calle denunciaron que quienes firmaron el acuerdo no los representan. Apuntaron contra la presencia de figuras políticas, como el exdiputado Pedro Torres, en una mesa de negociación técnica.
El "acuerdo" fantasma: Mientras los delegados Gonzalo Camino y Orlando Subia hablaban de un "logro histórico" y el fin de las medidas de fuerza, la base policial denunciaba que no se dieron detalles de los montos y que los aumentos por "dedicación especial" previos habían sido anulados.
Falta de respuestas: Los manifestantes exigen un salario que cubra la canasta básica y denuncian que la mejora en el adicional por presentismo y recargos no compensa la inflación acumulada.
Una noche de máxima alerta
Al cierre de esta edición, un grupo de manifestantes habría logrado ingresar al edificio gubernamental para forzar un canal de diálogo directo con el ministro de Hacienda, Federico Cardozo. La situación es de "alerta total", ya que la seguridad de la sede de gobierno se vio vulnerada por los mismos efectivos que deberían custodiarla. No se reportaron heridos de gravedad, pero el clima emocional es de una profunda indignación.