Los salarios no alcanzan: la pérdida real ya roza el 8% en 2026
El sector público se lleva la peor parte del ajuste con un desplome del 17,9% en su capacidad de compra. Mientras los sueldos se hunden, la morosidad en las familias alcanza niveles récord y el consumo masivo cae un 6,3%.
El mercado de trabajo argentino enfrenta uno de sus momentos más delicados de las últimas dos décadas. Los datos oficiales del INDEC confirman que, en enero de 2026, los trabajadores formales volvieron a perder contra los precios, consolidando un retroceso que ya acumula casi ocho puntos porcentuales de poder de compra destruido en pocos meses.
El sector público, el más golpeado
Aunque la caída es generalizada, el impacto es asimétrico según el tipo de empleo:
Empleo Público: Los haberes solo avanzaron un 1,8% nominal en enero. Bajo la actual administración, este sector registra un desplome real del 17,9%.
Empleo Privado: Tuvieron una suba del 2,1% en el inicio del año. Si bien la pérdida es menor (2,3% real), la variación interanual muestra un retroceso del 2,9% frente a la inflación.
Consumo en baja y deuda en alza
La contracción salarial tiene un correlato inmediato en la economía doméstica. El consumo se hundió un 6,3% en febrero, según la consultora Scentia. A la par, las familias recurren al endeudamiento para cubrir gastos básicos: la morosidad bancaria escaló al 10,6%, mientras que en entidades no financieras y fintech, la irregularidad en los pagos ya supera el 27%.
Desempleo e informalidad
El panorama se completa con un mercado laboral que expulsa trabajadores. El desempleo saltó al 7,5% al cierre de 2025, sumando 1,1 puntos en un año. En paralelo, la informalidad creció hasta alcanzar al 43% de los ocupados, lo que refleja una precarización constante de las condiciones de vida de los argentinos frente a una inflación que promete mantenerse en torno al 3% para marzo.