Bullrich y su curiosa reacción al ser consultada sobre Nodio tras anunciar nueva oficina contra fake news
La senadora Patricia Bullrich explicó cómo funcionará la Oficina de Respuesta Oficial y sorprendió al ser preguntada sobre Nodio, el observatorio de noticias falsas del kirchnerismo, admitiendo no recordar detalles sobre su funcionamiento.
La senadora Patricia Bullrich confirmó la creación de la Oficina de Respuesta Oficial, destinada a desmentir "operaciones de los medios" con información falsa. Según detalló, la iniciativa estará integrada por funcionarios que ya trabajan en el Gobierno y no contará con financiamiento adicional.
"Si alguien difunde información falsa, como un supuesto tiroteo policial inexistente, esta oficina intervendrá para corregirlo, sin involucrar nombres", explicó Bullrich en LN+. Al ser consultada sobre si un juez podría ignorar una noticia falsa, respondió que la oficina ofrece "una respuesta objetiva, sin nombres".
Cómo funcionará la nueva oficina
Bullrich aclaró que la entidad no intervendrá en opiniones o críticas hacia su gestión. "Si alguien no está de acuerdo con mi trabajo, lo respeto. Pero si se afirma que pegué una cachetada que nadie vio, la oficina saldrá a desmentirlo", afirmó.
Además, subrayó que la rapidez con la que los medios deben cubrir noticias genera errores frecuentes. "Esta oficina también puede corregir información que involucre al Gobierno, de manera objetiva y sin personalizar las respuestas", agregó.
La comparación con Nodio y la polémica sobre libertad de prensa
Consultada sobre similitudes con Nodio, el observatorio de desinformación creado durante el kirchnerismo, Bullrich respondió con una curiosa sinceridad: "No me acuerdo cuál era". Luego destacó que recordaba al Defensor del Público, "que defendía la ideología kirchnerista".
Nodio generó fuerte rechazo en la oposición y en organizaciones de prensa, que advirtieron sobre un riesgo a la libertad de expresión y la pluralidad de voces. ADEPA, en tanto, expresó preocupación por la Oficina de Respuesta Oficial, señalando que el Estado debe ser "una fuente más de información, no el árbitro de la verdad pública".