Bolsonaro está estable tras una segunda operación para controlar una crisis de hipo
Los médicos evalúan darle el alta en los próximos días.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro se encuentra estable luego de ser sometido a una segunda intervención quirúrgica destinada a controlar las crisis de hipo persistentes que padece desde hace varios meses, según informaron fuentes médicas.
Bolsonaro, de 70 años, cumple una condena a 27 años de cárcel por golpismo, pero fue trasladado a un hospital privado de Brasilia tras recibir autorización judicial para ser intervenido quirúrgicamente. El procedimiento se realizó luego de que una primera cirugía no lograra frenar las contracciones involuntarias del diafragma.
Qué dijeron los médicos sobre su estado de salud
Claudio Birolini, uno de los médicos que atiende al exmandatario, señaló que existe la posibilidad de que Bolsonaro reciba el alta hospitalaria y regrese a prisión el jueves 1 de enero, siempre que no se presenten complicaciones.
Durante ambas intervenciones, los profesionales bloquearon de manera parcial el nervio frénico, tanto del lado derecho como izquierdo, con el objetivo de aliviar los episodios de hipo. Según el equipo médico, este cuadro estaría vinculado a las múltiples cirugías abdominales que Bolsonaro atravesó en los últimos años, producto del apuñalamiento sufrido durante la campaña presidencial de 2018.
"El cuadro es extremadamente raro y suele ser consecuencia de enfermedades gastrointestinales previas y de intervenciones quirúrgicas repetidas", explicó el médico Brasil Caiado.
Antecedentes quirúrgicos y controles pendientes
Días antes, en Navidad, Bolsonaro había sido operado para corregir una hernia inguinal bilateral. Tras la última intervención, presentó un episodio de hipertensión, por lo que recibió medicación intravenosa para estabilizar su presión arterial.
Además, los médicos informaron que en las próximas horas se le realizará una endoscopia para evaluar el estado de su tracto gastrointestinal y descartar nuevas complicaciones.
El ex jefe de Estado había sido trasladado el 24 de diciembre desde la sede de la Policía Federal, donde cumple su condena, hasta el hospital DF Star, en la capital brasileña, para continuar con su tratamiento médico bajo custodia.