Crisis total: BGH paraliza su producción por 45 días y peligran 1.600 empleados
La firma comunicó a su personal en Río Grande que dejará de fabricar televisores y aires acondicionados a partir de julio.
La producción local de tecnología y electrodomésticos en la Argentina sigue acumulando reveses que amenazan la continuidad del polo industrial más importante del país. En las últimas horas, la empresa BGH comunicó oficialmente a su personal en Río Grande, Tierra del Fuego, que paralizará todas sus actividades por al menos un mes y medio. La medida, que entrará en vigencia en julio, afecta directamente a 600 operarios directos y cerca de 1.000 puestos indirectos, en un contexto donde el consumo no muestra signos de recuperación.
Vacaciones adelantadas y un futuro incierto
Para evitar suspensiones inmediatas, la compañía -controlada por las familias Teubal y Hojman- decidió adelantar el período de vacaciones de sus empleados. Sin embargo, la incertidumbre reina en la planta fueguina: hasta el momento no hay definiciones sobre cómo se afrontará el pago de los salarios durante los 45 días de inactividad. La medida paralizará por completo las líneas de montaje de televisores y equipos de aire acondicionado, los dos pilares de la fábrica.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) intervienen en el conflicto buscando cerrar un acuerdo que garantice un "paraguas" salarial, aunque el panorama es sombrío. La acumulación de productos sin vender en los depósitos y la competencia directa con productos importados han dejado a la firma sin margen de maniobra.
Un efecto dominó en el sector fabril
El caso de BGH no es aislado, sino que forma parte de un derrumbe sistémico. Recientemente se conoció que Electrolux dejará de producir heladeras en Rosario, mientras que firmas como Peabody, Whirlpool, Neba y Aires del Sur atraviesan momentos críticos. Esta última, incluso, ya elevó un pedido de quiebra que pone en riesgo 140 puestos de trabajo adicionales.
El impacto colateral también golpea a la Cooperativa Tierra del Fuego (ex Audivic), que realiza trabajos bajo la modalidad de fasón para BGH. Al detenerse la planta principal, los cooperativistas se quedan sin insumos para trabajar, profundizando la crisis social en la isla.
Los números del desplome: 2.000 empleos menos en un año
Las estadísticas del Ministerio de Producción de Tierra del Fuego reflejan la magnitud de la recesión. En marzo de 2026 se contabilizaron 6.616 operarios en actividad, una cifra alarmante frente a los 8.610 puestos que existían en el mismo mes del año anterior. La pérdida de casi 2.000 empleos en apenas doce meses evidencia la profundidad de la crisis industrial bajo el actual modelo económico.
La combinación de apertura de importaciones, incremento de costos operativos y la caída del poder adquisitivo de los argentinos ha creado una "tormenta perfecta" para la electrónica nacional. Mientras algunas empresas mudan sus operaciones a otros países de la región o caen en concursos de acreedores, el polo de Tierra del Fuego lucha por sobrevivir a uno de los escenarios comerciales más desafiantes de las últimas décadas.