Bancos ajustan límites de tarjetas y refinancian deudas por el aumento de pagos atrasados
En medio de récords de morosidad familiar, las entidades financieras endurecen condiciones crediticias y ofrecen planes de refinanciación para clientes con dificultades de pago.
Durante gran parte de 2025, los atrasos en los pagos de créditos y tarjetas de crédito entre los hogares argentinos siguieron en alza, marcando máximos en noviembre del año pasado. Según datos oficiales, los pagos incumplidos representaron casi el 9% del total, mientras que en préstamos personales y tarjetas de crédito alcanzaron niveles aún más altos.
Ante este escenario, los bancos empezaron a ajustar sus políticas de crédito: no solo se encareció y endureció el acceso a nuevos préstamos, sino que también se redujeron los límites disponibles en las líneas de tarjetas de crédito para clientes con historial de pagos comprometido.
Ajustes en límites y refinanciación individual
Varias entidades financieras consultadas explicaron que las medidas no fueron masivas, sino selectivas y personalizadas según el comportamiento de cada cliente. Por ejemplo, quienes pagan repetidamente el mínimo de su tarjeta o muestran señales tempranas de morosidad son quienes primero ven reducidos sus límites.
Además, algunas entidades empezaron a ofrecer planes de refinanciación con tasas más bajas y plazos más largos para que los usuarios puedan consolidar deudas y mejorar su situación crediticia. Durante el periodo en que se refinancia, ciertos productos o beneficios quedan en pausa hasta que el deudor normaliza su cuenta.
Bancos más cautelosos y señales mixtas
Las instituciones reconocen que continúan observando indicadores de mora elevados a principios de 2026, aunque también reportan algunos signos de mejora en la cobranza tras implementar estas medidas. En paralelo, para nuevos clientes se mantiene una evaluación más estricta de riesgo antes de otorgar o ampliar el crédito.
Según los bancos, este enfoque prudente busca evitar que el deterioro de ingresos y la carga de deuda se traduzca en incumplimientos más generalizados. En un contexto de inflación en descenso y expansión del crédito, los riesgos de impagos siguen siendo una preocupación central para el sistema financiero.