Atlético Tucumán cierra un 2025 para el olvido y mira al 2026 con urgencias
El Decano despide un año complicado, cambios de rumbo y conflictos internos. Pocos resultados, demasiada inestabilidad y un cierre que dejó más preguntas que certezas de cara a la próxima temporada.
El 2025 comenzó con expectativas, pero duró muy poco. Facundo Sava apenas resistió cuatro fechas al frente del equipo, víctima de un inicio flojo y derrotas que hicieron mella rápidamente. El único alivio de ese tramo fue el triunfo en San Juan ante San Martín, que terminaría siendo, paradójicamente, la única victoria como visitante en toda la temporada. Un dato que resume con crudeza el año de Atlético.
Pusineri: ilusión inicial y caída progresiva
La dirigencia apostó luego por un nombre conocido: Lucas Pusineri. Su regreso ilusionó al hincha, especialmente tras el debut soñado con goleada 5-0 ante Sarmiento de Junín.
El punto más alto llegó con la histórica victoria frente a Boca por Copa Argentina, en una noche inolvidable con el acompañamiento masivo del pueblo Decano en el Madre de Ciudades.
Sin embargo, el envión duró poco. La dura derrota ante Newell's en Salta encendió las alarmas y marcó un quiebre. Aunque el equipo logró hacerse fuerte en el Monumental José Fierro, el rendimiento fuera de Tucumán fue alarmante: 16 partidos, una sola victoria, dos empates y 13 derrotas, con apenas un 10% de efectividad.
Conflictos internos y un cierre cargado de tensión
El segundo semestre estuvo atravesado por problemas puertas adentro. Reclamos por deudas de premios, cruces de declaraciones y una relación cada vez más desgastada entre referentes y dirigentes desembocaron en una salida desprolija de Pusineri.
En ese contexto asumió Hugo Colace, quien venía realizando un muy buen trabajo en Reserva y estaba pensado para el 2026. La urgencia adelantó los planes. Con él, Atlético logró asegurar la permanencia recién en la penúltima fecha ante Godoy Cruz, una situación inédita desde que le tocó volver a Primera División.
En total y durante todo el 2025, el Decano jugó 35 partidos: ganó 12, empató 4 y perdió en 19 oportunidades. El balance en goles también fue negativo ya que convirtió 40 y le marcaron 48.
Un ídolo que se va y un futuro que exige respuestas
Como golpe final, el año se cerró con la salida de Guillermo Acosta. El jugador que más veces vistió la camiseta del club se despidió sin homenaje, entrenando a contraturno y lejos del reconocimiento del hincha, una imagen que duele y deja cicatrices.
"A veces da la sensación de que están más pendientes de las elecciones que de los jugadores. Y eso se nota. Nosotros no estamos pensando en política, estamos pensando en salvar al club y en dejarlo donde merece estar". Guillermo Acosta, en medio del conflicto dirigencial por el reclamo de premios.
El balance es claro: Atlético Tucumán no cumplió los objetivos planteados. El 2026 aparece como un año clave, con mayores exigencias del socio y la obligación de volver a ser protagonista. Dirigentes, cuerpo técnico y jugadores deberán estar a la altura para cambiar la historia.