Ataque de Estados Unidos a Venezuela: el impacto global y el riesgo de un precedente peligroso
El analista político Patricio Adorno analizó las consecuencias internacionales de la captura de Nicolás Maduro, advirtió sobre un quiebre en el orden global y alertó por un escenario cada vez más inestable en América Latina.
La intervención directa de Estados Unidos en Venezuela marca un antes y un después en la política global, explicó el analista político, Patricio Adorno. Hasta ahora, Washington había concentrado su accionar militar en Medio Oriente, pero sin impulsar cambios de régimen de manera explícita. La captura de Maduro rompe esa lógica y habilita a otras potencias a escalar conflictos en sus propias zonas de influencia.
Rusia en Ucrania, China en Taiwán o incluso India en sus tensiones regionales podrían interpretar este movimiento como una señal de vía libre.
"Esto nos devuelve a una lógica muy similar a la de la Guerra Fría", advierte el analista.
Organismos internacionales, cada vez más desdibujados
Otro punto central del análisis es la debilidad del sistema internacional. Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad y organismos regionales como la OEA vuelven a quedar al margen, sin capacidad real de mediación ni resolución de conflictos.
Adorno también subraya el uso del narcotráfico como argumento para intervenir sin aval internacional. Bajo esa excusa, Estados Unidos actuó en clave de "seguridad nacional", evitando tribunales internacionales y cualquier tipo de coalición multilateral.
Venezuela, Panamá y Libia: similitudes y diferencias
El paralelismo con la invasión a Panamá en 1989 es inevitable: narcotráfico como justificación, captura del líder y presencia de un recurso estratégico clave. Sin embargo, hay diferencias importantes. En Venezuela no hubo invasión terrestre masiva, sino una operación quirúrgica, y todavía no existe una salida política clara.
Adorno suma otro antecedente: Libia en 2011. Allí también se atacó al régimen por intereses energéticos, pero con respaldo internacional y bajo el paraguas de la OTAN. En Venezuela, ese consenso global no existe.
¿Puede EE.UU. gobernar Venezuela?
La afirmación de que Estados Unidos administrará temporalmente Venezuela es, para el analista, el aspecto más alarmante. Aun cuando parte de la comunidad internacional avale la caída del chavismo, la intervención viola principios básicos del derecho internacional, como la no intervención y la integridad territorial de los Estados.
El gran desafío será la transición democrática. Las Fuerzas Armadas siguen siendo el núcleo del poder en Venezuela y no está claro quién puede garantizar gobernabilidad. La falta de consenso interno y el escaso respaldo a figuras opositoras complican aún más el escenario.
América Latina, sin margen de maniobra
El panorama regional tampoco es alentador. Según Adorno, América Latina carece hoy de una potencia capaz de equilibrar la influencia estadounidense. Brasil y México mostraron límites claros, y el cambio de signo político en varios países debilitó la articulación regional.
Con Donald Trump en el poder hasta 2029, el analista anticipa una mayor presión de Estados Unidos sobre la región y una profundización de los alineamientos.
"La idea de una tercera vía parece cada vez más lejana", concluye.