De Tucumán a Harvard: la historia de Anto Ledesma, la estudiante que llevará su sueño al mundo
Tiene 19 años, es la primera generación universitaria de su familia y fue seleccionada para un programa internacional de liderazgo vinculado a Harvard. Su historia combina esfuerzo, convicción y una meta clara: defender los derechos humanos y el medio ambiente.
Desde San Miguel de Tucumán, con la constancia como bandera y el respaldo incondicional de su familia, Antonella Ledesma comienza a escribir un capítulo que trasciende fronteras. A los 19 años, la estudiante de Abogacía de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) fue seleccionada para participar del Aspire Leaders Program, una iniciativa internacional de formación en liderazgo impulsada por el Aspire Institute y vinculada académicamente a la Harvard Business School.
Es la primera generación universitaria de su familia, un dato que no solo cumple con uno de los requisitos del programa, sino que define gran parte de su recorrido personal.
Una historia que empieza en casa
Antonella nació y creció en San Miguel de Tucumán. Sus padres terminaron la primaria: su mamá trabaja en un local del centro y su papá es repartidor de aplicaciones. En ese contexto, el acceso a la universidad fue un logro colectivo.
"Siempre hice talleres, cursos y programas nacionales e internacionales", cuenta la joven, que hoy cursa el segundo año de la carrera de Derecho y en 2026 comenzará el tercero en la Facultad de Derecho de la UNT.
Su promedio de 92 sobre 100 fue clave para animarse a postular, junto con su formación en inglés -actualmente cursa el segundo año en el Aticana- y una búsqueda constante de oportunidades académicas.
El programa lo descubrió casi por casualidad, durante las vacaciones, a través de un video en Tik Tok. La inscripción llevaba apenas unos minutos y estaba por cerrar. Completó el formulario y, días después, recibió la confirmación: había sido seleccionada.
Un logro que trasciende lo individual
La selección de Antonella Ledesma no solo representa un hito personal. También visibiliza el potencial de los estudiantes tucumanos en programas académicos internacionales de excelencia.
En un contexto donde el acceso a oportunidades globales no siempre es equitativo, su historia demuestra que la combinación de esfuerzo, preparación y decisión puede abrir puertas impensadas.
Qué es el Aspire Leaders Program vinculado a Harvard
El Aspire Leaders Program es un programa internacional de liderazgo destinado a jóvenes universitarios de todo el mundo, fundado por profesores del Aspire Institute de Harvard. Está orientado al desarrollo personal, profesional y al compromiso social.
La primera cohorte comenzó el 4 de febrero y se extenderá hasta el 6 de abril. El cursado se realiza de manera virtual, con clases por videollamada, trabajos prácticos, ensayos y actividades a través de la plataforma oficial del instituto.
El programa se divide en dos módulos:
Un primer tramo de tres semanas enfocado en el desarrollo personal y profesional.
Un segundo módulo denominado Harvard Horizons, con clases dictadas por profesores vinculados a Harvard.
"Es como cursar, pero en un entorno internacional, con jóvenes de distintos países y realidades", explica Antonella, quien además participa en foros de debate y espacios de intercambio global.
Vocación por el derecho internacional y los derechos humanos
Más allá de la experiencia académica, Antonella tiene claro su horizonte profesional. Le interesa el derecho internacional, la diplomacia, la defensa de los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente.
Ha participado en programas como Defensores de la Educación y Tribu 24 de Fundación Ashoka, donde compartió formación con jóvenes de Salta y Córdoba que también fueron seleccionadas para Aspire.
Me gustaría seguir estudiando cuando termine la carrera y dedicarme a la militancia, la diplomacia y la defensa de derechos, afirma, convencida de que la educación es la herramienta para transformar realidades.
Mientras avanza con las clases del programa y suma un curso de oratoria para seguir perfeccionándose, Antonella ya se convirtió en símbolo de una generación que apuesta a la educación como motor de cambio.
Desde Tucumán al mundo, su historia recién comienza.