Alerta por playas contaminadas en Brasil: qué zonas evitar y cuáles son los riesgos
Informes oficiales y relevamientos periodísticos advierten que muchas playas brasileñas no están en condiciones para el baño este verano.
Brasil vuelve a posicionarse como uno de los destinos favoritos de los argentinos para las vacaciones, pero este verano una señal de alerta se impone detrás del paisaje paradisíaco. Distintos informes advierten que una parte importante de las playas presenta niveles de contaminación que las vuelven no aptas para meterse al mar.
Playas bajo la lupa: los estados más comprometidos
Un relevamiento del diario Folha de São Paulo reveló que cerca del 70% de las playas del país no cumple con los parámetros sanitarios recomendados, el registro más alto de la última década. Las lluvias abundantes y los déficits históricos en los sistemas cloacales aparecen como las principales causas.
Santa Catarina, uno de los estados más elegidos por turistas argentinos, encabeza las advertencias. Según datos oficiales, apenas el 67,2% de los puntos analizados resultó apto para el baño. Entre las zonas con problemas figuran Balneario Camboriú, Bombas, Bombinhas y sectores de Florianópolis.
En Río de Janeiro también se detectaron playas no recomendadas, como Botafogo, un tramo del Arpoador en Ipanema y Armação, en Búzios. San Pablo mostró un panorama algo menos crítico, aunque con focos de riesgo en playas cercanas a áreas urbanas y portuarias, como Guarujá e Ilhabela.
Qué riesgos implica meterse al mar contaminado
El contacto con agua en mal estado puede generar distintos problemas de salud. Los más frecuentes son la gastroenteritis, la hepatitis A y, en casos más graves, enfermedades como el cólera o la fiebre tifoidea. También pueden aparecer afecciones en la piel, los ojos y los oídos, como dermatitis, conjuntivitis u otitis.
La gastroenteritis es el cuadro más común y se manifiesta con diarrea, vómitos, dolor abdominal, fiebre y malestar general. Especialistas aclaran que no todas las personas expuestas presentan síntomas, ya que influyen factores como el sistema inmunológico y el tiempo de contacto con el agua contaminada.
Durante el verano, la situación suele empeorar por la combinación de lluvias intensas y el aumento del turismo, que sobrecarga las redes cloacales. En temporadas anteriores ya se registraron brotes vinculados a descargas ilegales de efluentes que terminan en el mar.
Cómo se define si una playa es apta o no
Los criterios para evaluar la calidad del agua los establece el Consejo Nacional de Medio Ambiente de Brasil. Una playa se considera no apta cuando se detectan altos niveles de bacterias como Escherichia coli, enterococos o coliformes fecales, o la presencia de residuos, aceites y desechos cloacales.
Las autoridades advierten que el riesgo no siempre es visible a simple vista. El agua puede verse limpia y aun así no ser segura para el baño, por lo que recomiendan prestar atención a los informes oficiales y a la cartelería instalada en los balnearios.
Dónde consultar antes de entrar al agua
Brasil cuenta con sistemas de monitoreo ambiental que publican reportes periódicos sobre el estado sanitario de las playas más concurridas. En muchos destinos turísticos, además, hay señalización clara que indica si el agua está habilitada o no.
Desde los organismos ambientales reconocen que este verano se reforzó la difusión de la información para turistas y residentes, aunque admiten que la falta de infraestructura de saneamiento sigue siendo un problema estructural en varias regiones del país.