Alarma en el NOA: crece la preocupación por pagar un gas nueve veces más caro
Denuncian demora y falta de compromiso para completar las obras del Gasoducto Norte.
La escena política del NOA fue dominada por la discusión del abastecimiento de gas de la región luego de que el bloque de senadores de Convicción Federal denunciara en la Cámara alta que, de no completarse la obra del Gasoducto Norte, las provincias del norte podrían terminar pagando un gas nueve veces más caro que el que se consume en otros sectores de Argentina.
Los principales puntos del reclamo
En un primer punto, Carolina Moisés, integrante del bloque Convicción Federal y representante de Jujuy habló de desigualdad por parte del presidente Javier Milei. Apuntó al doble impacto de la paralización o demora del Gasoducto Norte y a la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía, que establece una "reconfiguración del sistema de transporte de gas natural" en el marco de la emergencia energética.
Moisés sostuvo que la raíz del problema es la falta de finalización de una obra de infraestructura "estratégica" para el abastecimiento del NOA.
¿Cuánto podrían pagar las provincias por el gas?
La senadora advirtió que ante el faltante de gas por red el norte quedará más expuesto para abastecerse con gas importado o alternativas de mayor costo: "Algunas provincias van a pagar 27 dólares mientras que el resto del país paga 3", explicó al comparar el costo del gas importado con el de los grandes centros de demanda.
¿Cuál es el principal problema?
La obra de Reversión del Gasoducto Norte, tiene en este momento como problema principal que está demorada o paralizada.
Se trata de un proyecto que tiene de objetivo cambiar el sentido histórico del flujo: reemplazar el gas que llegaba desde Bolivia (producido en Vaca Muerta), asegurando abastecimiento para el norte y centro del país.
La obra incluyó la construcción de un gasoducto de 122 kilómetros y trabajos complementarios (loops y ampliaciones) junto con la reversión/adaptación de plantas compresoras para habilitar el nuevo flujo.
En el lanzamiento del proyecto, Energía Argentina (ENARSA) lo presentó como una obra "fundamental" para que el NOA reciba el gas de Vaca Muerta, en un contexto de declino de la cuenca noroeste y caída de los envíos desde Bolivia.