"África te cambia la cabeza": la historia de la argentina que recorrió el continente en bici

Lolito del Pardo viaja hace más de una década por el mundo y acaba de completar una travesía inolvidable por África en bicicleta. En diálogo con Enterate Play, habló de culturas, animales salvajes, prejuicios y del profundo cambio personal que le dejó el camino.

Lolito del Pardo no empezó a viajar ayer. Hace más de diez años decidió salir al mundo con la bicicleta como compañera y la curiosidad como motor. África fue uno de los capítulos más intensos de esa aventura: Sudáfrica, Namibia, Zambia, Botswana, Malaui, Tanzania, Ruanda, Uganda y Kenia formaron parte de un recorrido que definió como "extraordinario".

Según contó, el verdadero impulso no fue el destino sino el deseo de conocer culturas, idiomas, tradiciones y formas de vida completamente distintas a las propias. 

"África es un punto muy importante del viaje porque todo es diferente: la gente, la infraestructura, la forma de vivir", explicó.

Animales salvajes y paisajes que no entran en la cabeza

Viajar en bicicleta por África no es solo pedalear. Es frenar porque un elefante cruza el camino, sentir la mirada de una jirafa o convivir con la posibilidad real de encontrarse con leones en parques nacionales. Lolito recordó el impacto visual como algo constante y abrumador.

"Es una locura absoluta. Acá vemos perros y gatos; allá ves elefantes, cebras, leones. Todo el tiempo pasa algo que no esperás", relató. 

Aclaró además que esos animales no están domesticados: son salvajes y el humano es apenas un visitante ocasional.

Romper prejuicios: entre la pobreza y el contraste extremo

Uno de los puntos más fuertes de su relato fue el choque con los prejuicios sobre África. "No vi solo pobreza, vi desidia y contrastes enormes", afirmó. Desde escenas durísimas de abandono hasta ciudades como Nairobi, donde la tecnología convive con realidades muy crudas.

Para Lolito, el contraste es abismal y obliga a repensar muchas ideas preconcebidas. "No necesitaba ir a África para ver pobreza, pero acá el contraste es muy marcado", resumió.

El viaje que también cura

Más allá de los kilómetros, el viaje tuvo un impacto emocional profundo. Lolito reconoció que la bicicleta fue una forma de sanar heridas personales y reconstruirse. "Si no cambiara, no tendría sentido nada", dijo.

El camino le dejó una nueva mirada, una familia de amigos alrededor del mundo y aprendizajes clave: escuchar más, hablar menos y animarse sin esperar el momento perfecto. "No hay día ideal para salir. Hay que animarse y arrancar", aconsejó.

Lo que viene: libros y nuevos destinos

De regreso en Argentina, Lolito ya tiene nuevos planes: Japón y China aparecen en el horizonte, junto al lanzamiento de su primer libro, donde narra su viaje en bicicleta y su proceso personal. El de África llegará más adelante.

Mientras tanto, su historia sigue inspirando a quienes sueñan con salir de la zona de confort y descubrir el mundo, aunque sea empezando por un viaje corto. "Expandir la cabeza", como ella misma lo define.

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