Acuerdo Mercosur-UE: cuánto podrían crecer las exportaciones de la agroindustria

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta un fuerte impacto en producción, exportaciones e ingreso de divisas si entra en vigencia el acuerdo con la Unión Europea. La soja, el maíz y el trigo, entre los principales beneficiados.

La eventual puesta en marcha del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea podría significar un salto relevante para las exportaciones agroindustriales argentinas en el mediano y largo plazo. Así lo indica un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que analizó el efecto de la reducción de derechos de exportación prevista en el convenio y proyectó sus resultados hasta la campaña 2034/35.

Según el estudio, la aplicación del esquema acordado permitiría incrementar los volúmenes exportados, la producción y el ingreso de divisas del principal sector generador de dólares de la economía argentina, aunque su implementación efectiva todavía enfrenta demoras institucionales en Europa.

Cómo sería el esquema de retenciones del acuerdo

El texto del acuerdo establece que, como regla general, los países firmantes no podrán mantener derechos de exportación sobre bienes destinados a otro país del bloque a partir del tercer año de vigencia. Sin embargo, se contemplan excepciones, principalmente para la cadena sojera.

De acuerdo con la BCR, el complejo soja tendría un esquema diferencial:

Una alícuota máxima del 18% desde el quinto año de vigencia.

Reducciones progresivas hasta llegar al 14% en el décimo año.

Para cultivos como maíz, trigo, sorgo, cebada y girasol, el modelo asume que las alícuotas actuales se mantienen hasta la campaña 2027/28 y luego pasan al 0%. El acuerdo también prevé la posibilidad de aplicar retenciones temporales en situaciones excepcionales, bajo condiciones estrictas.

Más superficie sembrada y mayor producción

Uno de los primeros impactos proyectados es un aumento del área sembrada. Con el acuerdo en vigencia, hacia la campaña 2034/35 la superficie implantada con los seis principales cultivos alcanzaría 41,46 millones de hectáreas, frente a 40,37 millones en el escenario sin cambios.

El crecimiento estaría impulsado sobre todo por soja y maíz. La distribución estimada del área sembrada sería:

Soja: 18,9 millones de hectáreas

Maíz: 12 millones

Trigo: 6,4 millones

Girasol: 1,8 millones

Cebada: 1,7 millones

Sorgo: 0,7 millones

En términos productivos, la cosecha total llegaría a 184,2 millones de toneladas, unas 10,2 millones más que en el escenario base. El informe destaca que este incremento se sostendría campaña tras campaña.

El impacto en la soja y el procesamiento industrial

El informe también analiza el efecto sobre el crushing de soja. Para la campaña 2034/35, el procesamiento alcanzaría 47,1 millones de toneladas, superando en 1,3 millones el volumen proyectado sin acuerdo.

En el período 2025-2035, el nuevo esquema permitiría procesar 4,4 millones de toneladas adicionales de soja, fortaleciendo el complejo industrial exportador.

Cuánto podrían aumentar las exportaciones y las divisas

El eje central del análisis está en el comercio exterior. Para 2034/35, las exportaciones de los seis principales complejos agrícolas sumarían 125,8 millones de toneladas, frente a 118,3 millones en el escenario base: un incremento de 7,5 millones de toneladas.

Los principales cambios serían:

Soja y derivados: 48,9 millones de toneladas (47,2 sin acuerdo)

Maíz: 53,3 millones (48 sin acuerdo)

Trigo: 15,5 millones

Girasol: 2 millones

Cebada y sorgo: sin grandes variaciones

En términos de valor, la BCR estima que en 2035 las exportaciones agroindustriales alcanzarían USD 39.752 millones con el acuerdo, frente a USD 37.694 millones sin él. En el acumulado de la próxima década, el ingreso adicional de divisas sería de USD 10.529 millones.

Los tiempos del acuerdo Mercosur-Unión Europea

Pese a las proyecciones positivas, la entrada en vigor del acuerdo aún no está garantizada. El tratado debe ser ratificado por los órganos legislativos de ambos bloques y, en Europa, el Parlamento derivó el análisis a la Justicia de la Unión Europea para evaluar su constitucionalidad.

Aunque la parte arancelaria podría activarse con la aprobación de la Comisión Europea, las estimaciones actuales indican que el proceso podría demorarse entre 18 y 24 meses, postergando la aplicación efectiva de las reducciones.

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