Conmoción por un joven asesinado en Alderetes: no se resistió, pero igual le dispararon durante un robo

Dos menores fueron detenidos tras un operativo policial y enfrentan cargos por homicidio agravado.

Un crimen conmocionó a Alderetes, en Tucumán, cuando Joaquín Rodrigo Ibarra, de 21 años, fue asesinado durante un robo a mano armada, a pesar de que no opuso resistencia y había entregado sus pertenencias. Los responsables, dos adolescentes de 16 y 17 años, ya fueron detenidos por la Policía provincial.

El ataque ocurrió pese a la entrega de pertenencias

El hecho se registró en la madrugada del lunes en el barrio Julio Abraham, en la manzana 1, casa 32. Según la reconstrucción policial, Ibarra esperaba para visitar a un amigo cuando fue sorprendido por los delincuentes que circulaban en moto. Uno de ellos lo golpeó con el arma en la cabeza y disparó, provocando la muerte de la víctima.

A pesar de la rápida asistencia de vecinos y del traslado al hospital Ángel Cruz Padilla, Ibarra falleció a las 5.05 de la mañana.

Operativo cerrojo y detención de los sospechosos

Tras el ataque, la Policía montó un "operativo cerrojo" que permitió la detención de los adolescentes. "En el mismo minuto que se llamó al 911 activamos al personal policial que teníamos en la zona, se relevó el circuito de cámaras y se identificó a los autores, quienes fueron aprehendidos con la misma ropa del hecho", explicó el subjefe de la Policía, comisario general Roque Yñigo.

Los jóvenes, conocidos por los alias "Thiaguito" (17) y "El Chuequito" (16), tenían antecedentes y estaban bajo investigación por vinculación con una banda dedicada al robo de motocicletas.

Cargos y medidas judiciales

El auxiliar del Ministerio Público Fiscal, Miguel Fernández, solicitó imputar a los adolescentes por homicidio agravado criminis causae, en calidad de coautores. El juez penal de Niños, Niñas y Adolescentes, Federico Moeykens, aceptó la solicitud y ambos fueron trasladados al Instituto Julio Argentino Roca, donde permanecerán alojados preventivamente por cuatro meses.

La policía continúa la investigación para secuestrar el arma y la motocicleta utilizadas, mientras la comunidad de Alderetes sigue conmocionada por la violencia del episodio.

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