Tafí Viejo: 200 familias en alerta por el barrio Las Quintas II

Denuncian deudas millonarias y cheques sin fondo en el fideicomiso Los Pocitos. El contrato vence en diciembre y temen perder sus viviendas.

La tranquilidad de Tafí Viejo se vio sacudida por una denuncia que pone en vilo a más de 200 familias del barrio Las Quintas II. Los residentes denuncian graves irregularidades financieras en la administración del fideicomiso "Los Pocitos", que incluyen cheques rechazados por más de 70 millones de pesos y pedidos de embargo que amenazan directamente el terreno donde se asientan sus hogares.

El emprendimiento, que nació en 2015, cuenta con 391 lotes, de los cuales la mitad ya están habitados por familias que invirtieron los ahorros de su vida. Sin embargo, la falta de escrituración y una deuda judicial creciente colocan al barrio en una situación de vulnerabilidad extrema: si los acreedores avanzan, el predio podría terminar en un remate judicial.

El laberinto legal del fideicomiso

Según explicó el vocero de los vecinos, Marcos Íñigo, la preocupación central es que las demandas no van contra los bienes personales de los desarrolladores, sino contra el inmueble general del barrio. Entre los fiduciarios señalados por los vecinos se encuentran el contador Gustavo Castillo, junto a miembros de la familia Parra, Marcelo Mena y Juan Pablo Molina.

El conflicto tiene un componente técnico que frena la solución:

Obras pendientes: Para escriturar, el barrio necesita la habilitación definitiva. Si bien hay pavimento y cloacas, faltan las aprobaciones técnicas para agua potable y gas natural.

Falta de fondos: La emisión de cheques sin fondos sugiere un vaciamiento o mala administración que impide finalizar las obras de infraestructura exigidas por el municipio.

Diciembre de 2026: La fecha del "juicio final"

La urgencia no es solo financiera, sino cronológica. El contrato del fideicomiso tiene fecha de vencimiento en diciembre de 2026.

Si para esa fecha no se terminan las obras ni se escritura, la figura jurídica se disuelve.

La propiedad del terreno volvería legalmente a manos de la sucesión de la familia Parra.

Los vecinos quedarían en un "limbo" legal, sin una estructura que garantice el traspaso de los lotes a sus nombres.

"Compramos de buena fe y hoy estamos desprotegidos", reclaman las familias, que exigen una intervención urgente para evitar que una disputa financiera privada termine en un drama social en el corazón de Tafí Viejo.

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