Vendedores ambulantes celebran la ordenanza de la achilata y cruzan a un concejal por sus declaraciones
La promulgación de la ordenanza que declara de interés turístico la achilata generó un fuerte debate en el Concejo Deliberante. El Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara) respaldó la medida y acusó al concejal Leandro Argañaraz de "mentir" sobre el impacto en el trabajo de los vendedores.
El gremio respalda la ordenanza y destaca la identidad tucumana
La ordenanza municipal 5.507, que declara de interés turístico la promoción y venta del helado conocido como achilata, generó un nuevo cruce político en Tucumán. Mientras el Departamento Ejecutivo Municipal avanzó con la norma, el debate se trasladó al ámbito público por las críticas de algunos concejales y la respuesta de Sivara.
El secretario general de Sivara en Tucumán, Roberto Quiroga, celebró la promulgación y remarcó el valor cultural del producto: "Es un helado bien tucumano que forma parte de nuestra historia y que nos ha permitido llevar el pan a la mesa durante décadas".
El cruce con Argañaraz: "miente descaradamente", aseguran desde Sivara
La polémica se centró en las declaraciones del concejal Leandro Argañaraz, quien aseguró que la norma podría cambiar el esquema de trabajo de los vendedores ambulantes. En respuesta, Quiroga acusó al edil de mentir y aseguró que los puntos de venta establecidos por la reglamentación no modificarán el mapa de comercialización en la ciudad.
"Vemos una distorsión entre lo que propone la ordenanza y lo que expresa el concejal, que nada tiene que ver con la realidad", afirmó el dirigente gremial.
"Intereses mediáticos": el sindicato apunta a la estrategia del edil
El titular de Sivara fue aún más duro y afirmó que las críticas de Argañaraz responden a un interés por aparecer en los medios. "Su deseo desmedido por salir en los medios lo va a dejar en ridículo en poco tiempo, cuando quede claro que lo que expresó es una falaz mentira", sostuvo.
¿Qué dice la ordenanza y por qué genera debate?
La norma 5.507 fue discutida en el Concejo Deliberante, donde algunos ediles advirtieron que podría afectar derechos de trabajadores informales. Sin embargo, desde el gremio sostienen que no altera los espacios de venta ni las condiciones laborales, y que su objetivo es poner en valor un producto emblemático de la identidad tucumana y potenciarlo como atractivo turístico.