"Vecinos armados y al borde de la justicia por mano propia": el dramático reclamo por inseguridad en el Barrio San Martín
Hartos de sufrir hasta tres intentos de asalto diarios, los residentes de la zona denuncian la inacción total de la Comisaría Octava y del 911.
El Barrio San Martín se ha convertido en el epicentro de un reclamo vecinal desesperado. Desde 2018, los residentes vienen denunciando una ola de robos que, lejos de mermar, se ha intensificado al punto de alterar por completo la vida cotidiana en la zona y extenderse hacia barrios linderos.
Según el testimonio de Sergio, vecino que representa el pedido de las familias del lugar, la situación llegó a un límite insostenible, marcado por la falta de respuesta de las fuerzas de seguridad y un preocupante aumento de la autodefensa vecinal.
Vivir en alerta: "Hasta tres intentos de robo por día"
La modalidad delictiva en la zona ya no distingue horarios ni botines. Los vecinos denuncian que sufren hasta tres intentos de robo diarios y, en promedio, dos hechos consumados por día a plena luz del día.
"Están sacando motos de los garajes, bicicletas. Ya no hay parámetro de cosas pequeñas o grandes", relató el vecino, quien además aportó a la producción videos de cámaras de seguridad donde se observa a delincuentes intentando ingresar a cuatro viviendas de una misma cuadra en un solo día. La principal zona de conflicto, señalan, son los pasajes cercanos a la avenida principal y la zona lindera a Villa Cabildo, donde afirman que se refugian los atacantes.
Comisaría Octava y 911: La inacción policial bajo la lupa
El foco del enojo vecinal apunta directamente a la falta de respuesta institucional. A pesar de tener la Comisaría Octava a media cuadra, las respuestas son nulas. "Directamente no atienden el teléfono, y si lo hacen, no aparecen. Estamos a metros y no lo hacen", denuncian.
El sistema de emergencias tampoco brinda soluciones. Los testimonios aseguran que las llamadas al 911 no son contestadas o, en caso de ingresar, los móviles pueden demorar hasta tres horas en arribar. Además, señalaron una situación insólita: la presencia de un móvil policial estacionado sobre la avenida que se niega a intervenir en los robos de las cuadras internas argumentando que "tienen la orden de no moverse de esa esquina".
El conflicto escala también al ámbito judicial. Los vecinos apuntan contra la Fiscalía de Delitos Complejos y, en particular, contra la fiscal Mariana Rivadeneira, por haber desestimado numerosas denuncias previas.
Autoprotección y el fantasma de la justicia por mano propia
Ante la falta de presencia del Estado, las familias del Barrio San Martín han comenzado a tomar medidas extremas. La organización comunitaria pasó de los grupos de WhatsApp a la vigilancia nocturna permanente.
"Hay gente armada. Durante las noches no dormimos, estamos constantemente en alerta. Es un enfrentamiento, una batalla campal", advirtió el referente vecinal. El cansancio frente a la impunidad, el vandalismo hacia las propiedades y los ataques de grupos violentos están empujando a los residentes hacia la peligrosa cornisa de la justicia por mano propia.
Expedientes frenados y el pedido a las autoridades
El hartazgo se agrava por el historial de gestiones sin concretar. Los vecinos aseguran tener expedientes sellados en Casa de Gobierno para la instalación de garitas de seguridad y cámaras de monitoreo.
Afirman que el tema fue presentado personalmente al ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, en 2022, y que el año pasado el subjefe de la Unidad Regional Capital, Joaquín Girvau, dio órdenes para reactivar el pedido, pero las herramientas siguen sin aparecer.