Tucumana en Dubái bajo fuego: "Lo único que quería era volver"
Bárbara Pinello Imbert relató el horror tras el ataque con misiles. Entre explosiones y alertas, la joven buscó refugio y pensó en su familia.
La guerra en Medio Oriente, que este lunes escaló con ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán, dejó de ser una noticia lejana para los tucumanos cuando se conoció el dramático testimonio de Bárbara Pinello Imbert.
La joven, oriunda de nuestra provincia y residente en Dubái, vivió momentos de puro pánico cuando los misiles comenzaron a impactar cerca de las zonas residenciales de una ciudad que, hasta ayer, era sinónimo de seguridad y lujo. En medio de estruendos ensordecedores y alertas que no paraban de sonar en su celular, Bárbara experimentó la cara más cruda del conflicto geopolítico que hoy mantiene en vilo al mundo.
"No sabíamos si evacuar": el pánico en los rascacielos
"Me dio muchísimo miedo, quería volver a mi casa", confesó Bárbara, todavía conmocionada por las explosiones que sacudieron los edificios de Dubái. El relato de la joven describe una escena de caos e incertidumbre: mientras las alertas oficiales llegaban a los dispositivos móviles confirmando el ataque, los residentes debieron improvisar refugios.
Algunos se alejaron de las ventanas hacia los sectores internos de los departamentos, mientras que otros bajaron a los estacionamientos subterráneos buscando protección contra posibles derrumbes o esquirlas. "Se sentía el impacto; no es algo que uno imagine vivir acá", relató al describir la angustia de no saber si la primera explosión sería la única.
El contacto con Tucumán y la reflexión sobre el desarraigo
En medio de la intermitencia en las comunicaciones, la prioridad de Bárbara fue llevar tranquilidad a su familia en Tucumán. "Lo primero que hice fue escribirles; ellos veían las noticias y estaban desesperados", contó la joven, marcando la angustiante distancia que separa a los emigrantes de sus seres queridos en situaciones de crisis.
Tras varias horas de tensión, las autoridades locales normalizaron la situación, aunque el impacto emocional persiste. La experiencia llevó a Bárbara a una reflexión profunda sobre su vida en el exterior: "Uno deja su país buscando oportunidades y nunca piensa que puede quedar en medio de algo así; solo quería estar con mi gente".