"No quiero que exageremos el tema": Montaldo minimizó la situación de la Escuela Normal
Padres de la Escuela Normal exigen soluciones urgentes ante una plaga de roedores y el peligro de derrumbe. La ministra Susana Montaldo pidió paciencia y no magnificar la situación.
Mientras el Ministerio de Educación intenta sostener un discurso de "mantenimiento complejo", la comunidad de la Escuela Normal de Tucumán decidió no enviar a sus hijos a clases por el riesgo físico que corren. Patricia, una de las madres que encabeza la junta de firmas, denunció condiciones edilicias dantescas: techos con filtraciones constantes, paredes electrificadas por la humedad y pisos de parqué hundidos que funcionan como madrigueras.
"Los docentes andan con tachos para que el agua no moje el piso; es un peligro para los chicos y para el personal", sentenció la mujer, desmintiendo que las obras de 2024 hayan sido efectivas.
Insalubridad extrema: RATAS en LAS AULAS
El punto de mayor indignación fue la viralización de videos filmados por los propios alumnos, donde se observan ratas saliendo de los inodoros y recorriendo las aulas a plena luz del día.
A pesar de que la ministra Montaldo habría asegurado inicialmente que las imágenes podrían ser producto de la "inteligencia artificial", los padres aseguran que la plaga es real y persistente. "No es tecnología, es la falta de higiene; encontraron dos ratas en un inodoro y los chicos tienen miedo de entrar al baño", explicaron los tutores que hoy exigen una desratización profunda y no solo parches temporales.
La respuesta oficial: entre la excusa y la "paciencia"
A través de una comunicación telefónica con el medio La Gaceta, la ministra Susana Montaldo intentó justificar la situación aludiendo a los 150 años del edificio y a la ubicación de la escuela en el microcentro.
Según la funcionaria, la presencia de roedores podría ser por los trabajos de desinfección en el establecimiento y además alegó un "problema de la zona" debido a los depósitos comerciales y la basura en la peatonal. Sin embargo, admitió que dentro de la escuela encontraron material en desuso acumulado en un patio, lo que funciona como foco de infección. A pesar de la gravedad, Montaldo pidió "paciencia" por las lluvias para arreglar los techos que filtran agua. "No quiero que exageremos el tema", sentenció la ministra.
Falta de accesibilidad y abandono institucional
La desidia no termina en la infraestructura básica. Los padres revelaron que existe un expediente presentado en diciembre ante Construcciones Escolares que nunca fue atendido, el cual incluía el pedido urgente de una rampa para una alumna en silla de ruedas. "Recién ahora están viniendo porque hicimos esta movida", denunciaron las familias, señalando que la gestión educativa solo reacciona ante el escándalo mediático y no por una planificación preventiva para los 4.000 alumnos que asisten diariamente.
Docentes bajo presión y clases suspendidas
El malestar también alcanza al cuerpo docente, quienes, según los padres, tienen miedo de denunciar por posibles persecuciones laborales. Por el momento, la actividad escolar está paralizada de hecho por la decisión de los padres de no exponer a sus hijos al hantavirus o accidentes edilicios. Mientras el Ministerio de Salud Ambiental evalúa qué acciones tomar, la comunidad educativa advierte que no volverán a las aulas hasta que la escuela sea un lugar digno y seguro, y no un depósito de escombros y plagas en pleno centro tucumano.