Santiago Blaquier refuerza su poder azucarero con la compra del ingenio La Trinidad
El empresario, que ya controla el ingenio Concepción, adquirió la fábrica de Chicligasta por U$S 50 millones y se consolida como uno de los principales actores de la industria sucroalcoholera en Tucumán.
Santiago Blaquier concretó la adquisición del ingenio La Trinidad, propiedad de Ricardo Sixto Ansonnaud, en una operación que rondaría los U$S 50 millones, según informó el portal de noticias Tendencia de Noticias. Esta compra se suma a la reciente adquisición del ingenio Concepción, realizada a fines de 2025, y refuerza la influencia del empresario en el sur de Tucumán. Según fuentes cercanas, tanto el gobernador Osvaldo Jaldo como el ministro de Economía, Daniel Abad, ya estarían al tanto de la transacción.
La Trinidad: historia y tecnología al servicio de la producción
El ingenio, ubicado en Chicligasta, registró en la campaña 2025 una molienda de 1.821.062 toneladas de azúcar en bruto y una producción de 35.091.452 litros de alcohol hidratado hasta febrero de 2026. Fundado en 1878 y parte de la Compañía Azucarera Tucumana desde 1985, el establecimiento se destacó por innovaciones técnicas, como los primeros ensayos con centrífugas y tachos al vacío en las décadas de 1930 y 1940.
En 2025, La Trinidad reforzó su perfil sustentable con la instalación de una planta de energía solar, capaz de cubrir su consumo interno y abastecer el excedente a la red eléctrica pública.
Ingenios de Tucumán S.A.: la estrategia detrás de la expansión
La compra llega meses después de la creación de Ingenios de Tucumán S.A., la sociedad mediante la cual Blaquier tomó el control del ingenio Concepción, valuada en U$S 100 millones. Para evitar conflictos de interés con el Grupo Ledesma, del que sigue siendo accionista, Blaquier constituyó esta nueva estructura junto a Ingenios del Norte S.A., con un capital social de $30.000.000 y Martín Franzini como gerente general.
El empresario busca consolidar un polo productivo de alta tecnología y autonomía energética, impulsar el plan de bioetanol y elevar el corte de biocombustibles en naftas, en un contexto de normalización macroeconómica que favorece la competitividad del sector. Con La Trinidad, Blaquier no solo suma volumen de molienda, sino que asegura liderazgo operativo y estratégico de cara a la próxima zafra.