Sangre y semen: De Tucumán a Julio Iglesias
Del basural tucumano a las mansiones de Bahamas, la violencia contra las mujeres se escribe con los mismos códigos de deshumanización y silencio. Mientras la provincia se encamina a ser una nueva Ciudad Juárez bajo el amparo de una justicia sorda, las denuncias por abuso contra figuras como Julio Iglesias confirman que, para el patriarcado, el cuerpo femenino sigue siendo un territorio de conquista y descarte.
Por Carolina Fernández | Página 12
Las mujeres que sostienen la bandera Ni Una Menos Tucumán conocen de ponerle el cuerpo a los edificios rancios de la indiferencia. Mientras el cuerpo de Erika Antonella Álvarez era hallado en un basural y otra mujer era arrojada con las manos atadas a la vía pública, la denuncia contra Julio Iglesias por abuso sexual, violencia laboral y trata de personas deja un sabor ácido indigerible.
Milena Álvarez, hermana de Erika, denunció: "Si los policías y los investigadores no dicen nada, voy a contar todo lo que mi hermana sabía. Ella tuvo que saber algo. Es algo muy grande, hay mucha gente involucrada. Tenía miedo".
El coraje de algunas mujeres nos devuelve la esperanza: acompañan a los familiares, defienden el nombre de cada víctima y enfrentan la indiferencia de un sistema que las deja al borde de la desesperación.
La justicia tucumana y el silencio que mata
El Ministerio Público Fiscal de Tucumán parece avanzar "a tracción de sangre de mujeres", ignorando denuncias y aplastando vestigios de verdad. Veinte años después, se digna ofrecer un juicio oral por el caso de Paulina Lebos, mientras sigue acumulando sobreseimientos y silenciando a las víctimas.
María Carolina Ballesteros, abogada y ex magistrada tucumana, explica: "El cuerpo de una mujer arrojado a la basura o a la vía pública tiene un mensaje simbólico y deshumanizador. Su cuerpo es ‘residuo', algo sin valor y descartable. La humillación cierra una historia de vida y las manos atadas envían un mensaje: te inmovilizo, te someto, te domino".
La palabra miedo atraviesa todas estas historias. Denunciar no garantiza justicia y muchas víctimas creen que hacerlo no cambiará nada, reflejando el fracaso de la protección estatal. Tucumán va camino a convertirse en un ícono de violencia contra las mujeres, como Ciudad Juárez.
De Tucumán a Julio Iglesias: la violencia no tiene fronteras
La violencia de género no reconoce límites geográficos. Del basural tucumano a las mansiones en Bahamas, el patriarcado persiste. Rebeca y Laura denunciaron el 5 de enero a Julio Iglesias por abuso sexual, abuso de poder, maltrato laboral y trata de personas mientras trabajaban en sus residencias en República Dominicana y Bahamas en 2021.
La indignación y la impotencia se mezclan: mientras enterramos a Erika y sostenemos el cuerpo de la mujer arrojada de un carro, el cantante español se enfrenta a acusaciones que revelan que la fama no lo exime de la justicia. La sangre de las víctimas y el abuso de los poderosos recorren el planeta, uniendo Tucumán y España en un mismo clamor por justicia.