La abogada argentina y su camino de reflexión tras el calvario en Brasil
Luego de 70 días de detención y un proceso judicial que escaló a nivel internacional, la abogada argentina utilizó sus redes para pedir disculpas.
El mensaje, publicado en sus historias de Instagram apenas horas después de la audiencia ante el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, marca un giro en la postura de la joven, quien pasó de la justificación inicial por una "discusión de bar" a un reconocimiento explícito del daño causado por sus gestos.
Los puntos clave del descargo
En un texto cargado de emotividad, la abogada santiagueña destacó los siguientes puntos:
Reconocimiento del daño: "Entiendo el dolor que puede causar. Pedí perdón y hoy vuelvo a hacerlo. Me equivoqué, sea cual sea el contexto".
Aprendizaje forzado: aseguró haber aprovechado los días de "soledad y tristeza" para informarse sobre la historia del racismo y el impacto de la discriminación en las víctimas.
Compromiso social: prometió utilizar su alcance en redes para concientizar sobre lo vivido: "Me comprometo a que esto no quede solo aquí".
Anhelo de retorno: cerró su mensaje agradeciendo el apoyo de sus compatriotas y manifestando su deseo de volver a su "amada provincia, Santiago del Estero".
Los términos del fallo judicial
Si bien la fiscalía solicitaba penas de prisión efectiva, el tribunal de Río de Janeiro optó por una salida alternativa que permite la excarcelación de la joven:
Indemnización económica: Páez deberá abonar una fianza/indemnización directa a los empleados del bar que fueron víctimas de sus insultos.
Tareas Comunitarias: Deberá cumplir con un régimen de servicios a la comunidad en Argentina, supervisado por la justicia de su país de origen.
Cese de la restricción: Una vez cumplimentada la firma del juez y el pago de la fianza, se le retirará la tobillera electrónica y podrá abordar un vuelo de regreso.
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