Polémica por la ropa importada: el 93% del consumo sigue siendo de industria nacional
Aunque las importaciones crecieron con fuerza en 2025, los datos oficiales muestran que la producción local continúa dominando el mercado de indumentaria y calzado en Argentina.
La apertura comercial y el fuerte salto de las importaciones reavivaron la preocupación en los sectores textil y del calzado. Sin embargo, las cifras revelan un dato clave: más del 93% del consumo de indumentaria y calzado en el país continúa siendo abastecido por la industria nacional.
Durante 2025, las importaciones totales crecieron 24,7% en valor y los bienes de consumo -sin contar automotores- saltaron 54%. En cantidades, el incremento fue del 53,3%, en un contexto de baja de precios internacionales y mayor búsqueda de opciones más baratas por parte de los consumidores.
Asia gana terreno, pero el mercado sigue siendo local
Entre los países que más aumentaron sus ventas a la Argentina se destacan Vietnam (69,9%), Indonesia (56,3%) y China (53,9%), lo que confirma el avance asiático en el abastecimiento de productos masivos.
En el rubro calzado, sombreros y accesorios, las importaciones crecieron 29,4%, mientras que las manufacturas textiles subieron 50,7%.
No obstante, cuando se analizan los números en relación con el consumo total, el panorama cambia:
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Las importaciones textiles sumaron USD 1.789 millones en 2025, apenas el 5,1% del consumo del segmento.
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En pieles y cueros, las compras externas alcanzaron USD 1.138 millones, equivalentes al 6,8% de la demanda nacional.
En términos prácticos, por cada dólar gastado en textiles importados, USD 18,7 se destinaron a productos fabricados en el país. En cuero y calzado, la proporción fue de USD 1 importado por cada USD 13,8 de producción local.
Presión fiscal y pérdida de competitividad
El malestar industrial no es nuevo, pero se intensificó con la apertura comercial y los acuerdos dentro del Mercosur, las negociaciones con la Unión Europea y los convenios bilaterales con Estados Unidos.
Empresarios advierten que la carga impositiva nacional y provincial puede encarecer hasta un 50% el precio final de un producto local frente a uno importado. A eso se suman los costos laborales y la litigiosidad, factores que -según cámaras sectoriales- afectan la competitividad.
Este escenario impulsa las compras online en tiendas extranjeras vía courier y el turismo de compras en países limítrofes.
El peso de la industria en la economía
El consumo de productos textiles representa el 4,6% del gasto total de los hogares argentinos (USD 35.226 millones anuales), mientras que los artículos de pieles y cueros equivalen al 2,2% (USD 16.847 millones).
En 2025, el Producto Bruto Interno alcanzó un promedio de USD 690.000 millones. Las importaciones totales representaron el 11% del PBI y el 9,9% de la oferta global, proporciones que, si bien crecieron, aún se ubican por debajo de otras economías emergentes.
En el mercado interno, por cada dólar de origen extranjero, nueve se abastecen del trabajo argentino.
Debate abierto: apertura vs. protección
Si bien la mayor oferta importada es visible en las góndolas, los datos desmienten una sustitución masiva de producción local. La industria nacional mantiene su predominio gracias a la adaptación tecnológica, el diseño y la identificación cultural del consumidor con marcas argentinas.
El desafío, según coinciden analistas, pasa por mejorar la competitividad estructural sin perder participación frente a un mundo cada vez más integrado comercialmente.