La mejor amiga de Paulina Lebbos será condenada, a casi 20 años del crimen
Este jueves se realizará una audiencia de juicio oral abreviado en la que Virginia Mercado recibirá una condena por encubrimiento.
A casi 20 años del crimen de Paulina Lebbos, uno de los casos más emblemáticos de la historia judicial tucumana, la causa tendrá un nuevo capítulo: Virginia Nazarena Mercado, quien era en ese entonces amiga íntima de la joven asesinada y la última persona de su entorno que la vio con vida, será llevada a juicio por el delito de encubrimiento y afrontará una condena de tres años de prisión en el marco de un acuerdo de juicio abreviado con el Ministerio Público Fiscal.
El proceso, sustanciado ante la Sala IV de la Cámara Penal Conclusional que conduce el juez Patricio Prado, se da luego de que Mercado aceptara su responsabilidad penal en los términos del acuerdo alcanzado con la fiscalía a cargo de Daniel Marranzino.
La imputación por encubrimiento se argumenta en haber omitido información relevante, haber brindado declaraciones contradictorias y haber contribuido, con su conducta, a desviar la investigación del crimen ocurrido el 26 de febrero de 2006, con sus declaraciones realizadas en el juicio de 2019.
En ese año, la Justicia condenó al ex secretario de Seguridad Eduardo Di Lella, a los ex jefe y subjefe de Policía, Hugo Sánchez y Nicolás Barrera y al ex jefe de la Regional Norte Rubén Brito.
En ese momento los jueces ordenaron además investigaciones por falso testimonio y por encubrimiento contra 40 personas. En el caso de Mercado, los jueces entendieron que su rol como testigo clave estaba seriamente comprometido por inconsistencias graves y persistentes que no podían atribuirse al mero paso del tiempo.
En ese sentido, en diciembre pasado, la Justicia ya condenó a tres años de prisión condicional al ex jefe del D2 Fernando Maruf.
LAS INCONSISTENCIAS DE VIRGINIA MERCADO
Durante años, Mercado sostuvo que había acompañado a Paulina durante la noche previa al crimen, que habían salido juntas del boliche Gitana y que luego se separaron al llegar a su domicilio tras tomar un remise.
Sin embargo, el tribunal advirtió contradicciones sustanciales respecto del medio de transporte utilizado, la identidad del chofer del vehículo, los movimientos previos dentro del local bailable y, especialmente, su conocimiento sobre la relación conflictiva que Paulina mantenía con su pareja de entonces, César Soto, quien a principios de marzo comenzará a ser juzgado por el homicidio.
Uno de los puntos que más llamó la atención a la Justicia fue el cambio de versión de Mercado respecto de episodios de violencia de género que, según constaba en declaraciones iniciales, ella conocía en detalle.
En el juicio de 2019, afirmó no recordar ni conocer esas situaciones, pese a que había mencionado amenazas y agresiones compatibles con la causa de muerte luego determinada por las pericias forenses: asfixia mecánica por compresión del cuello. Esa contradicción fue considerada central para ordenar su investigación penal.