Nahuel Gallo habló con su esposa por primera vez en 445 días
El gendarme argentino detenido en Venezuela tuvo un breve contacto con su esposa, María Victoria Urquiza.
Después de 445 días sin contacto con su familia, Nahuel Gallo, el gendarme detenido en Venezuela, logró comunicarse por teléfono con su esposa, María Victoria Urquiza.
El llamado se registró en un contexto de huelga de hambre que lleva adelante Gallo desde hace más de una semana, mientras continúa su detención en ese país sudamericano.
La conversación, según contó Urquiza, se produjo durante la mañana del miércoles y fue breve pero cargada de emoción.
Gallo le expresó que se encontraba "fuerte de ánimo" y que su decisión de no ingerir alimentos es una forma de protesta ante su situación procesal y de detención prolongada sin avances judiciales claros".
El contexto de la detención y la huelga de hambre
Gallo, de 26 años, fue detenido en Venezuela en octubre de 2024 tras un enfrentamiento con fuerzas de seguridad en el estado Apure, en el marco de operaciones contra grupos armados en la zona fronteriza.
Desde entonces, su caso se convirtió en un reclamo recurrente de familiares y organizaciones de derechos humanos en Argentina, que reclaman transparencia sobre su situación legal y garantías procesales.
La huelga de hambre iniciada por Gallo hace más de siete días responde a esa exigencia de que se esclarezca su situación judicial y de detención, y a la falta de información consistente sobre los cargos que enfrenta y las condiciones en las que permanece.
Familiares y allegados aseguran que durante todos estos meses no pudieron mantener comunicación alguna con él ni recibir detalles oficiales sobre su estado de salud.
La palabra de la esposa y el impacto del llamado
Tras la comunicación, Urquiza aseguró que la llamada fue "un alivio enorme" para la familia, que estaba esperando noticias desde hace más de un año.
También señaló que Gallo le transmitió mensajes de fuerza y que continúa firme en su postura, aunque su estado físico preocupa a sus seres queridos, dado el tiempo sin alimentos.
Urquiza explicó que el vínculo recuperado, aunque breve, reafirma la urgencia de que las autoridades venezolanas y argentinas avancen en una solución diplomática y legal para su liberación o traslado, y que se garantice el debido proceso y asistencia médica en caso de ser necesario.
La familia, por su parte, anunció que sostendrá medidas de visibilización y presión diplomática hasta que el caso quede resuelto y Gallo pueda regresar a Argentina.